Fiestas de Tudela
Santa Ana entre flores
Como es tradición, centenares de tudelanos participaron en la ofrenda floral a la imagen de su patrona en la plaza Vieja
Publicado el 25/07/2026 a las 17:36
Miles de flores rojas y blancas fueron llenando de color la imagen de Santa Ana colocada en la plaza Vieja de Tudela en uno de los actos más representativos de las fiestas.
Un año más, los vecinos volvieron a dejar clara su devoción hacia la patrona. Tanto familias y cuadrillas, como peñas y otras agrupaciones, se reunieron en la plaza Mercadal ayer a las 12 horas para caminar hasta la Catedral de Santa María. El recorrido contó con la participación de gigantes, cabezudos, txistularis, gaiteros y dantzaris.
La peña La Teba es la encargada de llevar a cabo este icónico acto, que acumula más de 50 años de historia. Los hermanos Javier y Aitor Sarnago Pérez, miembros de la entidad, fueron los responsables de organizarlo por tercer año. "Estamos orgullosos de ayudar a mantener y fomentar una tradición que nos inculcó nuestro padre", señalaban. En total, alrededor de 2.000 ramos decoraron la estructura sobre la que se coloca la réplica de la imagen de Santa Ana.
DÉCADAS DE DEVOCIÓN
Flores en mano, Coral Ortega Serrano, de 78 años, caminaba hacia la plaza Vieja acompañada por unas diez integrantes de la Asociación de Mujeres del Barrio de Lourdes.
"La ofrenda floral es uno de los momentos más bonitos de las fiestas", apuntaba la tudelana. "No he faltado a ninguna edición desde que se incorporó el acto, ya que me parece precioso", añadía. "Cada vez más gente participa, ahora somos una multitud", concluía con orgullo.
UNA TRADICIÓN VIVA
Que las nuevas generaciones estén recogiendo el testigo de estas tradiciones es gracias a gente como Naira Blanco Bernat y Javier Saso Lalinde. Acudían de la mano de su hija Lola, que a sus dos años de edad ya participaba por segunda vez. "Es un honor poder honrar a la patrona de nuestra ciudad", afirmaba Blanco.
La tudelana comentaba que "tuvimos claro que traeríamos a Lola todos los años porque le hace muchísima a ilusión a sus abuelos". Disfrutando del ambiente y la compañía de algunos amigos, también con hijos pequeños, alentó a los vecinos "a continuar fomentando y compartiendo estas tradiciones, al igual que nosotros con Lola".
Otro que acude desde que tiene memoria es Óscar Ruiz Revilla. Esta vez, junto a su hija de siete años, Noa Ruiz Ovejas. "Mis padres me traían desde que era un niño, y yo hago lo mismo con Noa", afirmaba. Además, que esta clase de actos surjan de la iniciativa popular le parece "un motivo más para participar".
Mientras tanto, Noa añadía que "voy a seguir viniendo hasta que sea mayor y, si tengo hijos, también los traeré conmigo", ante la emotiva mirada de su padre.
