Hostelería
Entre copas y tapas: dos vocaciones, un mismo bar
Néstor Gil Eraso e Itziar Mauleón Serrano convirtieron su experiencia en cocina y sala en un proyecto común que, desde 2022, ha consolidado una clientela fiel en el Centro Comercial Puente de la Ribera de Tudela


Publicado el 23/07/2026 a las 05:00
‘Entre copas y tapas’ no es únicamente el nombre de un bar, sino que también define su esencia. Ubicado en el Centro Comercial Puente de la Ribera Eroski de Tudela, comenzó su actividad en septiembre de 2022.
Sus fundadores son Néstor Gil Eraso, natural de la capital ribera, e Itziar Mauleón Serrano, criada entre Castejón y Milagro. Desde que se conocieron y enamoraron en 2021, tuvieron claro que su vocación era “emprender en el sector de la hostelería”, señala Mauleón.
Él había dedicado su vida a la cocina, tras haberse formado en la escuela de Luis Irízar, en San Sebastián. Ella, por su parte, contaba con una amplia experiencia como camarera, especialmente durante su etapa en las Islas Canarias.
De este modo, el nombre ‘Entre copas y tapas’ simboliza a la perfección la fusión de las vocaciones de Gil y Mauleón, que han visto en este negocio “un sueño cumplido”.
UN PUNTO ESTRATÉGICO
Este local se encuentra en uno de los puntos más transitados del Centro Comercial Puente de la Ribera Eroski, una ubicación que sus fundadores vieron como una oportunidad.
“Supimos identificar las ventajas que suponía contar con un aparcamiento tan amplio o un sistema de climatización para colocar una terraza de grandes dimensiones”, recuerda la hostelera.
Además, Mauleón destaca la relación simbiótica que se ha construido con el resto de negocios del recinto. “Mucha gente que viene a comprar se acerca a tomarse un café, así como otros que vienen a tomar algo aprovechan para hacer la compra o pasear por la galería”, indica.
Asimismo, subraya que “el grueso de nuestra clientela no son personas de paso, sino gente fija que, desde que nos conoció, no ha dejado de venir”. Añade que “el perfil es muy variado, ya que atendemos a personas de todas las edades”.
El local abre de lunes a jueves entre las 9 y las 21 horas, y hasta las 21.30 los viernes y sábados. Ofrecen desayunos y menú del día. Sus productos más demandados son el café natural —“una apuesta que ha tenido bastante calado entre los clientes”, afirma Mauleón— y los más de 30 pinchos caseros elaborados por Gil.


“DETRÁS DE LA BARRA ME SIENTO FELIZ”
Tras casi cuatro años al frente del negocio, la hostelera recuerda su tiempo trabajando en otros sectores. “Cuento con experiencia en fábricas, pero anímicamente no me encontraba bien, puesto que mi vocación es esta”, rememora.
Para Mauleón, lo mejor de su profesión es el vínculo que establece con los clientes. “Cada día es distinto, y el poder conversar con ellos, conocerlos más a fondo y generar una relación de confianza es lo que me llena”, afirma.
“Hacemos las cosas bajo nuestro criterio, aprovechando la experiencia de las personas y negocios que hemos conocido a lo largo de nuestras trayectorias”, añade la hostelera, al tiempo que asegura que vuelve “todos los días a casa cansada agotada, pero feliz”.
VOCACIÓN Y FUTURO
“Estamos casados con el negocio”, bromea Mauleón. Tanto es así que, hoy en día, su objetivo es “jubilarnos al frente del bar”.
Pese a haber afrontado adversidades y tratarse de “un sector duro”, tiene claro que contar con su propio local es “un sueño por el que lucharé todo lo que haga falta”, concluye.