Comercios
Covi Hombre, la tienda de moda masculina de temporada con esencia "de toda la vida"
La murchantina Covadonga Simón Aguado, con más de dos décadas al frente de este local ubicado en Tudela, sigue apostando por un modelo de negocio en el que priman la calidad y el trato personal


Publicado el 17/07/2026 a las 05:00
Hay comercios que venden ropa y otros que, además, conocen por su nombre a quienes cruzan la puerta. En Covi Hombre ocurre lo segundo. Desde hace más de veinte años, este establecimiento de moda masculina ha hecho de la cercanía, el asesoramiento personalizado y la confianza con el cliente sus principales señas de identidad.
Al frente del negocio, ubicado en el número 6 de la calle Don Miguel Eza de Tudela, está Covadonga Simón Aguado, de 64 años. Nacida en Murchante, presume con orgullo de sus raíces y asegura que pasa en su localidad "todo el tiempo que puedo". Estudió Decoración, pero pronto descubrió que su verdadera vocación estaba entre perchas, tejidos y escaparates.
La tienda abrió sus puertas en octubre de 2004, apenas un año después del cierre de Textiles Marín, donde Simón había trabajado durante doce años, especializada precisamente en moda masculina.
"Me gustaba tratar la ropa de hombre y ya contaba con experiencia”, rememora Simón. Además, supo ver una oportunidad de mercado, ya que recuerda que “en Tudela había muy poca oferta especializada, apenas un par de tiendas".
ELDEVENIR DEL COMERCIO LOCAL
Aquellos primeros años “fueron especialmente bonitos", afirma con nostalgia la propietaria. Sin embargo, reconoce que el comercio local atraviesa ahora “una etapa complicada”.
"La gente compra menos en tiendas y prefiere la comodidad de internet”, lamenta. Aun así, cree que la pérdida “va más allá de las ventas”.
"No hay nada como la cercanía de una tienda de barrio, donde te conocen y puedes hablar con tranquilidad”, señala Simón. “Se está perdiendo ese tú a tú, preguntar por la familia o interesarte por cómo están; lo que es la venta de toda la vida", concluye.
A su juicio, esa transformación no solo se nota desde detrás de un mostrador, sino que se extiende al ambiente de la capital ribera. "Creo que la ciudad está acusando la desaparición de los negocios locales que le daban una vida especial", subraya.
MUCHO MÁS QUE VENDER ROPA
Precisamente, aunque disfrute de comerciar con moda masculina, reconoce que lo que realmente le apasiona es “el contacto diario con las personas”.
"A mí el trato con el cliente me da la vida", afirma Simón. Recuerda esas situaciones cotidianas que solo se consiguen tras muchos años de dedicación al frente de un negocio. "Disfruto que llegue un cliente buscando ropa, que ya conozcas su talla y gustos y que confíe en tu criterio”, apunta.


CLÁSICO Y ATEMPORAL
Aunque la tienda mantiene una clientela fiel desde hace años, cada temporada incorpora nuevos compradores. Entre ellos hay clientes de toda la vida y jóvenes que siguen valorando esa cercanía.
"Muchas personas siguen prefiriendo venir, tocar la ropa, probársela y dejarse aconsejar", comenta Simón.
A Covi Hombre llegan clientes no solo de Tudela, sino también de distintas localidades de la Ribera. "Gracias a ellos seguimos aquí", comenta la propietaria.
La tienda está especializada en ropa clásica de hombre de temporada. Trabaja principalmente con marcas nacionales, aunque también incorpora prendas procedentes de Portugal o Italia.
En sus estanterías pueden encontrarse pantalones, polos, camisetas, camisas, jerséis, chalecos, chaquetas, prendas de abrigo en invierno y bermudas durante el verano, “siempre con un denominador común: la calidad”, indica Simón.
El horario de apertura es de lunes a sábado, de 10 a 13 y de 17 a 20 horas. Los sábados de verano permanece cerrado por la tarde.
EN BUSCA DE RELEVO
Aunque Simón sigue disfrutando cada jornada en la tienda y recalca que “si fuese por mí, no me jubilaría nunca”, la propietaria ya piensa en el futuro. Le gustaría encontrar a alguien que continúe el proyecto cuando decida retirarse.
"Mi intención es traspasar el negocio y poder acompañar durante un tiempo a quien lo coja", explica. En su familia no habrá relevo generacional, puesto que sus dos hijos siguieron su propio camino y se dedican a la ingeniería.
"Ojalá alguien quiera dar el paso", concluye la propietaria. Mientras tanto, seguirá levantando cada mañana la persiana de un comercio que ha convertido la cercanía y el trato familiar en su mejor escaparate.