Tradiciones
Tudela bendice a sus animales por San Antón
Decenas de animales dieron las tres ‘vuelticas’ a la cruz instalada en la plaza de los Fueros para cumplir con la tradición, recuperada en 2002 por la Orden del Volatín


Actualizado el 18/01/2026 a las 08:38
El corazón sencillo y respetuoso con los seres vivos de San Antón bendijo este sábado 17 de enero en Tudela a cientos de animales, de los cuales es su patrón, con motivo de la tradicional festividad organizada por la Orden del Volatín. Entidad cuyo objetivo primordial pasa por la recuperación y el mantenimiento de las costumbres tudelanas, que impulsó la citada bendición en 2002.
Una tradición que volvió a reunir a numerosos vecinos y vecinas junto a sus mascotas desde minutos antes de las 10 de la mañana bajo un cielo amenazante de una lluvia que poco después descargó. Todos ellos dieron las protocolarias tres ‘vuelticas’ a la Cruz situada en la plaza de los Fueros frente a la puerta de la iglesia de Santa María -a 10 metros, como manda la tradición- para recibir la bendición de San Antonio Abad.
No obstante, el acto fue iniciado por la bendición del canónigo del Cabildo de la Catedral, Héctor Arratibel, que ensalzó la figura del santo antes de rociar con agua bendita a los animales que esperaban su turno. El primero en llegar fue Pancho, un chihuahua de 7 años que lucía vestido e, incluso, con ‘zapatos’. Su dueña, María Pilar Lizaldre Manzanedo, se mostró encantada con la labor de la Orden, a la que agradeció su labor en pos de las tradiciones.
Poco después de ellos llegó el primer caballo, Eros, que cumplió con la tradición acompañado de otros perros, para continuar con una jornada que reunió animales de todo tipo y condición y que se celebró, al ser fin de semana, únicamente en horario matinal hasta las 14:00.
LA REEDICIÓN DE LA COSTUMBRE
Una costumbre muy arraigada que volvió a entregar a cada propietario un pergamino conmemorativo que certificaba la bendición. Del mismo modo, la Orden del Volatín, que recuperó un acto que dejó de realizarse en 1965, cuando se dejaron de utilizar animales en las labores agrícolas debido a la industrialización, sorteó un lote de productos derivados del cerdo gracias a la colaboración de Jamones y Embutidos La Hoguera. Un sorteo que también se hacía antaño, cuando se rifaba un lechón, el cual se paseaba por Tudela para que la gente comprase participaciones. Para recuperar esta fiesta, la Orden del Volatín encargó al ebanista tudelano Jesús Garnica la realización de una nueva Cruz similar a la que se empleaba en la época previa, la cual no se encontró.
“La gente siempre responde, haga frío o llueva”, indicó Diego Gardachal, uno de los caballeros de la Orden, que reconoció el fervor de la gente por los animales y se mostró encantado porque los vecinos quieran continuar con una tradición antaño “muy arraigada”.

