Fiestas
Quinto encierro de fiestas de Santa Ana en Tudela 2025: un encierro de los de 'OK'
La manada completó su carrera partida en tres unidades, lo que permitió a los mozos gozar ante las astas de los morlacos
Actualizado el 29/07/2025 a las 20:46
El jefe de la Policía Municipal de Tudela, Juan Cruz Ruiz, anda estos días de fiestas recibiendo infinidad de felicitaciones y parabienes ante la inminente jubilación que alcanzará cuando este jueves la ciudad entone el Pobre de mí.
Más allá del orden y la disciplina inherente al uniforme, el bueno de Juan Cruz es un ablitero amable, cercano y divertido, de humor fino y socarrón, y dicharachero como el que más.
En una de las conversaciones que cada mañana comparte con los periodistas que acudimos a la rueda de prensa del parte de incidencias, Juan Cruz explicó uno de los orígenes que se le atribuyen a la mundialmente extendida expresión ‘OK’. Esta teoría indica que, durante la Guerra Civil Norteamericana, los soldados que regresaban a su campamento después de una exitosa misión anunciaban a sus superiores que en sus filas había ‘0 Killers’ (Cero Muertos) o, lo que es lo mismo, con la abreviatura ‘OK’.
Este martes, el quinto y penúltimo encierro de las fiestas de Tudela se cerró con un OK de manual, ya que el parte de heridos quedó tan inmaculado como el manto de Santa Ana.
LOS MILAGROS DEL ENCIERRO
Y eso que los toros de José Samuel Pereira Lupi pusieron mucho de su parte para que alguno de los mozos pasara por las manos de los voluntarios de Cruz Roja o Protección Civil o, incluso, visitar el Hospital Reina Sofía de Tudela.
Y es que los astados ofrecieron una carrera totalmente distinta a las vistas en lo que llevamos de fiestas, con una manada partida en hasta tres unidades.
Les cuento la película de la etapa. El grupo cabecero contaba con tres toros que se habían escapado del resto de morlacos del grupo subiendo la Cuesta de la Estación. Unos metros después llegaba otro de los bravos en solitario. Y, cerrando esta particular procesión de cuernos y pezuñas, venían otros dos toros y todos los cabestros.
De este modo, todo aquel mozo que quiso tener su momento de disfrute ante las astas lo pudo hacer. Por oportunidades, no fue, está claro.
Y ahí es donde aparece la magia de un acto como es un encierro de toros bravos sueltos en unas calles con decenas de mozos a su alrededor. Con estos ingredientes, con una manada partida y unos corredores ávidos de coger cuerno, cualquiera apostaría por, al menos, un buen puñado de erosiones, golpes, abrasiones e, incluso, algún varetazo, puntazo o cornada. Pero, casi milagrosamente, no ocurrió nada de nada.
Por eso, cuando comenzó la rueda de prensa del parte de incidencias que, como les comentaba antes se celebra después de cada encierro, Juan Cruz recordó a los periodista, con una sonrisa pícara en su rostro, eso de ‘0 Killers’.
Pero él más que nadie sabe que, como reza el dicho popular, “hasta el rabo todo es toro”, y todavía queda un encierro, el de este miércoles 30 de julio, para cerrar las fiestas.
Ojalá todo termine tal y como han transcurrido estos días, con un ambiente, en general, tranquilo y sin incidentes graves. Y que Juan Cruz salga de la comisaría por la ‘puerta grande’.


