Honores a Santa Ana, la abuela de todos los tudelanos y tudelanas
La procesión de Santa Ana llenó las calles de emoción y fervor por la patrona
Publicado el 26/07/2025 a las 20:10
Santa Ana volvió a lucir este 26 de julio sus mejores galas, la de ser la Abuela de todos los tudelanos y tudelanas, para festejar su día en la jornada principal de las fiestas que su ciudad dedica a la madre de María.
Un traje de gala que también se puso su Tudela, que brindó todo su cariño a la patrona, que desfiló por las calles del Casco Viejo durante más de 90 minutos arropada por miles de vecinos y visitantes, que le dedicaron decenas de ‘vivas’ y piropos en un día soleado de calor contenido.
Una comitiva que volvió a tener como protagonistas las lluvias de pétalos de rosas en varios puntos del recorrido, y que, como siempre, estuvo repleta de jotas y perfumada con el olor a la tradicional albahaca y la cera de los cirios que portaron los devotos.
La procesión tuvo como punto de origen y final la catedral de Santa María, en la que el arzobispo de Pamplona y Tudela, Florencio Roselló, presidió la misa en honor a la “Reina y madre de la ciudad”, como expresa uno de los versos que le cantaron en su recorrido, justo antes de comenzar el recorrido.
Ataviada con su manto dorado del siglo XIX y con ligero retraso sobre el horario previsto, las 11.30 horas, Santa Ana partió desde la puerta que la catedral tiene en la calle Portal precedida de la figura de San Joaquín para dar inicio al cortejo, abierto por los cabezudos y los gigantes, que aprovecharon la coincidencia con la 50 edición de la Gigantada para unirse a la procesión.
Junto a las imágenes y los gigantes desfilaron miembros del clero, con el arzobispo a la cabeza en su segunda procesión; una niña que ha realizado la primera comunión este año; la corporación municipal, con autoridades y mandos policiales invitados -no hubo representantes de Contigo Tudela-; los maceros y timbaleros; el Grupo Municipal de Danzas y la Banda de Música de Tudela, que cerró la procesión y también recibió numerosas ovaciones del público.
‘MOMENTICOS’
Todos ellos vivieron decenas de ‘momenticos’ especiales por el recorrido. Desde la felicidad de los más pequeños, más amantes de sus amigos de cartón piedra, a la devoción sincera de los más mayores, que sólo tuvieron ojos para su patrona. Una patrona que, un año más, volvió a encontrarse con Santa Ana la Vieja a la altura de la iglesia de la Magdalena devolviéndole la visita que le había hecho la primera en la procesión que se celebra poco después del amanecer. Asimismo, muchos de estos instantes estuvieron bañados en pétalos, pero sobre todo en jotas, ya que fueron cerca de una decena las que resonaron por las empedradas y antiguas calles de la ciudad durante el transcurso de la enorme comitiva procesional.
La figura de la patrona fue portada por Javier Moneo, Alejandro Álava, Javier Ruiz, Rafa Gamen, Javier Moracho, Íñigo Clemos, Aquilino Lucas y Miguel Ángel Lostalé, acompañados por los pequeños Aitor Clemos, Daniel Gamen, Álex Palacios y Asier Goyogana.
Por su parte, el paso de San Joaquín, también vitoreado por los devotos, fue portado por Javier Navarro, Javier González, Luis Ángel Ruiz y Carlos Muñoz, que contaron con la ayuda de Javier Ángel Ruiz, Javier, Ana y Víctor Muro.
Con una más que correcta organización y en medio del silencio emocionado de los presentes, entre los que se encontraba un tudelano muy ilustre como el arquitecto Rafael Moneo, siempre fiel a la cita, todos ellos desfilaron sin sobresaltos hasta su llegada a Carnicerías. Allí volvieron a repetirse los habituales pitos y abucheos, con gritos de “UPN kanpora” hacia el equipo de gobierno municipal, algo que afortunadamente no pasó a mayores y que fue respondido por los aplausos de la mayoría presente en el lugar.
Esto fue un paréntesis entre el buen ambiente reinante en un precioso acto que concluyó con el tradicional baile de los gigantes ante Santa Ana en la plaza Vieja, que puso el broche a la celebración.
