Primer encierro de fiestas de Santa Ana en Tudela 2025: el más listo de la cuadrilla
Tudela acogió su primer encierro con solo un herido leve
Actualizado el 25/07/2025 a las 18:05
Algunos de los ‘espectáculos’ más vistosos de las fiestas de Tudela no salen en el programa de actos. Uno de ellos es la peregrinación de jóvenes (y no tan jóvenes) que hacen el trayecto entre la parte vieja y el recorrido del encierro tras haber pasado toda una noche de jarana.
Cada una de esas cuadrillas es una especie de microcosmos en el que se concentran todos los estados de ánimo: desde aquel eufórico de sonrisa perenne hasta ese otro cabizbajo que arrastra los pies mientras se repite que no lo volverá a hacer más.
Pero si uno se fija bien, entre todos esos ‘peregrinos’ siempre hay uno que parece recién salido de la ducha. Mantiene el peinado intacto, sus ropas lucen casi inmaculadas, y está más sobrio que un banderillero el día de su debut.


Este viernes 25 de julio, en el primer encierro de las fiestas, entre la manada de novillos de la ganadería sevillana de Tornay destacó uno de esos ‘jóvenes’ listillos que miran a sus amigos por encima del hombro.
Se trató del astado herrado con el número 66 que, para más inri, tenía nombre de película de terror: Horcadero II. Ahí es nada.
El susodicho protagonizó la práctica totalidad del recorrido en solitario dejando a sus compañeros de cuadrilla varios metros detrás sus cuartos traseros.
Eso sí, ni este astado ni el resto provocaron heridos de consideración en un primer encierro que se cerró con un solo herido leve, el joven de Lodosa A.M.S., de 18 años, quien fue atendido por una contusión en una mano y una herida en el costado tras caer en el último tramo de la avenida de Zaragoza.
AL ESTILO POGACAR
Tras un año de larga espera, y siendo Santiago festivo, a la carrera tudelana acudió un buen número de corredores de distintas localidades allende del Ebro.


Eso dio empaque al primer encierro de abono de las fiestas de Santa Ana y sirvió para que los novillos de Tornay lucieran, más si cabe, sobre el asfalto tudelano.
Y eso que los astados andaluces salieron de los corrales de la calle Frauca algo tímidos y con muy poco salero.
La manada subió la cuesta de la Estación con la misma lentitud que llevaban minutos antes esas mismas cuadrillas de jóvenes que les comentaba al inicio de esta crónica.
Iban todos bien junticos; mirando de lado a lado, pero sin conseguir ver nada; y, obviamente, sin decir ni ‘mu’.
Entonces llegó el momento de Horcadero II, quien decidió que era hora de dejarse ver. Al más puro estilo Tadej Pogacar, el sevillano lanzó un hachazo a la entrada de Camino Caritat y se distanció del resto del pelotón de novillos y mansos.


Esto permitió a los mozos gozar de dos ocasiones para pillar cuerno, algo que agradecieron tanto ellos como los espectadores que se distribuyeron a lo largo del recorrido.
Fue una carrera limpia, con el único susto del citado joven de Lodosa que cayó en la avenida de Zaragoza, y que terminó discurriendo rápida, marcando las reses un crono en 2 minutos y 56 segundos.
Este sábado, día grande en honor a la patrona Santa Ana, se prevé un aumento en el nivel de los toros y en el número de los corredores. Ojalá que ni unos ni otros le den mucho trabajo a la Abuela de Tudela.
