Comercio
Bondesio, la marca de Buñuel que lucen celebridades de la talla de Sara Carbonero
En este taller, situado en la avenida San Francisco Javier, “el amor por el detalle y por lo artesanal son vitales al confeccionar cada producto”, asegura su fundadora Marta Bondesio Chueca


Publicado el 20/07/2025 a las 05:00
“Las ideas locas hay que llevarlas hasta el final”, afirma Marta Bondesio Chueca, natural de Buñuel. Es precisamente ese gen aventurero y esa necesidad de crear lo que la definen tanto a ella como a su marca. Diseñan vestidos, pamelas, ropa para bebés, etc., aunque su producto estrella y con mayor popularidad a nivel nacional son los bolsos.
Todo arranca en 1997, cuando una enfermedad autoinmune obligó a Bondesio a buscar una alternativa laboral. “Nació de un impulso, de confiar en que si otros han podido, yo también. Hay que atreverse a hacer y a ser diferente, a obedecer a la cabeza y al corazón”, expresa la navarra.
De esta manera, la diseñadora comenzó por la decoración, concretamente creando cortinas en la bodega de la casa de sus padres. Pasado un tiempo, Santiago Lavilla Marín, su esposo y actual copropietario de la empresa, dejó su trabajo para apostar por el proyecto y colaborar. “Normalmente una tienda vende la tela, otra la confecciona y una tercera la instala. Nosotros hacemos el proceso completo, y mi marido se encarga de ese último paso”, explica Bondesio, quien opina que la decoración “sigue siendo su fuerte, aunque sea más difícil de enseñar”.
EL NACIMIENTO DE UNA IDEA
En 2007, el matrimonio decidió trasladar su negocio al que sigue siendo su taller actual. Fue en ese momento cuando Bondesio, inspirada por el nacimiento de su primera hija, se atrevió a crear productos para bebés. “Había visto la necesidad de hacer algo que no fuese demasiado soso ni demasiado estridente, sino que pudiese llamar la atención por sus terminaciones sutiles o confección detallada”, señala.
Esa iniciativa marcó un antes y un después en la empresa. “Aprovechamos para montar una web como carta de presentación. A partir de ahí empezamos a vender a tiendas ajenas y tener presencia en redes, que, aunque yo sea muy analógica, da una visibilidad brutal al producto”, asegura la modista. “Desde entonces, realizamos envíos a toda España, desde Madrid o Barcelona hasta un pueblo de Galicia”, añade.
En cuanto a los bolsos, su producto más reconocido, indica que viene de la exploración con los tejidos que la caracteriza. “A un panadero le das harina y te puede hacer una magdalena, una pizza o un cruasán. Para mí es lo mismo, ya que llevo familiarizándome con las telas desde que era niña”, relata Bondesio. “Siendo coherente con el tejido, busco darle una vuelta a lo que estamos acostumbrados a ver”, detalla. Por ello, el material 3D que normalmente asociamos a las zapatillas deportivas, decidió implementarlo en sus carritos para bebés “por estética y practicidad”, y posteriormente en sus característicos bolsos.
Esta innovadora decisión consiguió llamar la atención de Mayra Del Pilar, estilista de Mediaset, a quien Bondesio considera “un ángel de la guarda”. A raíz de ello, la marca ha llegado a personalidades como Sara Carbonero, David Insúa, Tania Llasera o Carlota Corredera. “Todos han venido a visitar Buñuel porque creen en nosotros, en lo que hacemos y en dónde estamos”, subraya la diseñadora.
UN BONDESIO PARA CADA CLIENTE
Algo que la fundadora tiene muy claro es que apuesta totalmente por el slow fashion. “Es cuestión de principios. Nos encanta cuando una clienta nos cuenta que lleva usando un bolso nuestro casi una década. Buscamos ser coherentes con la economía circular y con el respeto al medio ambiente y lo que tenemos”, cuenta Bondesio.
Además, ofrecen personalización y asesoramiento a cada consumidor, sobre todo gracias a su modelo de negocio. “Nos adaptamos a cada detalle, cuerpo y necesidad. Como trabajamos sin stock, en cuanto llega un pedido, echamos la tela encima de la mesa y la cortamos a la medida que nos pide el comprador”, describe Bondesio mientras recalca que “todo es totalmente artesanal y exclusivo”.
"UN PEQUEÑO GRAN EQUIPO"
Asimismo, a la diseñadora le gusta hacer hincapié en dos conceptos. El primero de ellos, el arraigo que siente por Buñuel, su pueblo, y el orgullo que le produce el estar poniendo “su granito de arena” para darlo a conocer. Allí se encuentra su taller de confección, que, fiel al espíritu de la marca, busca “romper lo establecido”. Se trata de un local transparente, formando “un espacio abierto en el que se ve cómo se confecciona todo, sin tapujos”, expresa la fundadora.
Por último, el trabajo en equipo es el factor que Bondesio estima fundamental para su buen funcionamiento. Integrado por Alicia Juara Pemán, Eugenia Blasco Algarate, Mari Carmen Pradilla Pérez y Alejandra Coloma Romero, la diseñadora lo considera “una familia” e indispensable para una marca “tan genuina y donde todo nace desde el amor”.