Comercio local
Calzados Aranda de Tudela, cinco hermanos unidos para ser "abogados de los pies" de sus clientes
Alfonso, Ladislao, José, Ana y Fernando son la cuarta generación de una estirpe de comerciantes de más de 150 años de historia y propietarios de las tiendas Calzados Aranda y Fionna Zapatos


Actualizado el 01/11/2024 a las 19:28
Los hermanos Alfonso, Ladislao, José, Ana y Fernando Aranda Ayuso, propietarios de los negocios tudelanos Calzados Aranda y Fionna Zapatos, llevan el espíritu de los comerciantes en la sangre.
Un carácter inquieto y emprendedor que hunde sus raíces, al menos, hasta el recuerdo de su bisabuelo Emeterio Aranda Tabares, nacido en Pedrosa del Rey (Valladolid) en 1853, quien regentó una tienda de ultramarinos en esta localidad.
Los hermanos Aranda Ayuso son la cuarta generación de esta saga de comerciantes y depositarios de un legado en el comercio de la zapatería con más de un siglo de historia.
Una experiencia labrada con los años que, como indican Alfonso (69 años), Ladislao (67), José (66), Ana (63) y Fernando (60), “es todo un valor a la hora de dar un servicio de calidad y de buena atención al cliente”.
“Todos los años que llevamos en el negocio nos han hecho ser buenos conocedores del producto que vendemos..., pero también de los pies de nuestros clientes. Cada pie es un mundo, y requiere de un calzado determinado”, indican los hermanos Aranda, quienes ahondan en la importancia de este aspecto. “A las tiendas vienen clientes pidiendo un calzado en concreto que, a veces, no es el mejor para ellos. Es entonces cuando nosotros nos convertimos en los abogados de sus pies, recomendándoles aquellos que son los mejores por encima del mero gusto estético. Porque a nosotros no solo nos interesa que el cliente salga de la tienda contento con su compra, sino que meses después esté a gusto con lo que lleva”, indican.
DOS TIENDAS, DOS CONCEPTOS
Esta es la filosofía que los hermanos Aranda aplican en sus dos establecimientos: el más antiguo, Calzados Aranda, ubicado en el número 5 de la calle Concarera desde 1939; y Fionna Zapatos, situado en la calle Gaztambide-Carrera, abierto en 1986.
Una filosofía común en ambas tiendas, pero con un carácter algo distinto en cuanto a su abanico de productos. “Aunque en ambos establecimientos tenemos una oferta muy similar, la tienda más antigua (Calzados Aranda), la de la calle Concarera, está especializada en pies más delicados, hormas más anchas... Por su parte, el local de Gaztambide-Carrera (Fionna) está enfocado más a los productos de moda, de uso diario, etc...”, explican los hermanos.
Dos conceptos diferentes que tienen su reflejo en los propios nombres de las tiendas, con el familiar de Aranda en su establecimiento más tradicional, y el de Fionna para el de toque más moderno.
“El nombre de Fionna se nos ocurrió después de ver una película sobre Verdi, en cuyo elenco salía ese nombre. Por aquel entonces, en plenos años 80, todo lo que sonaba a italiano era muy apreciado en el mundo de la moda y, más en concreto, en el sector del calzado. Nos gustó el nombre, sonaba bien, y lo elegimos para bautizar a la tienda nueva y, de algún modo, distinguirla de la primera”, recuerdan los hermanos Aranda.
A LOS PIES DE SUS CLIENTES
Todos estos años de conocimiento adquirido por la familia sobre el mundo de la moda, de las características de los zapatos, de cuáles son los mejores fabricantes y, sobre todo, de la importancia que tiene “pisar bien para la salud de todos” han convertido a los hermanos Aranda en un referente para su amplísima clientela, no solo procedente de Tudela y la Ribera, sino también de aquella llegada de un radio de más de 100 kilómetros a la redonda, además de la creciente de turistas extranjeros que visitan la ciudad.
Todo este bagaje, de incalculable valor, puede ser heredado por Patricia Aranda Baños, hija de Ladislao, quien lleva 5 años trabajando en el negocio familiar.
Ella es la principal esperanza de la familia para dar continuidad al negocio, aunque otros de los hijos de los actuales propietarios también podrían dar (nunca mejor dicho) el paso de seguir con las tiendas. “La siguiente generación cuenta con miembros preparados para continuar con el legado familiar y, si tienen que estar, lo podrían hacer con todas las garantías”, aseguran los hermanos Aranda.


Herederos de una estirpe de comerciantes
El particular libro familiar de los hermanos Aranda Ayuso comienza con su bisabuelo Emeterio Aranda Tabares, nacido en 1853 en la localidad vallisoletana de Pedrosa del Rey. En este municipio regentó una tienda de ultramarinos, actividad que continuó su hijo Eleuterio Aranda Beato, nacido en 1888 también en Pedrosa del Rey.
Eleuterio trasladó el negocio a Fuenmayor (La Rioja) y Elciego (Álava) y, posteriormente, cambió su actividad por otras como la venta de azulete o malta en Logroño. Finalmente, Eleuterio entró en el negocio del calzado, ya con sus hijos, primero por cuenta ajena en diferentes tiendas de Briviesca (Burgos) y Estella, y después como propietario de dos tiendas en Santander y Tudela.
El establecimiento de la capital ribera abrió sus puertas en 1936 en el número 6 de la por entonces calle Frauca (actual calle San Marcial). Esta vía era una de las más transitadas y comerciales de Tudela, ya que era zona de paso desde la estación de tren al centro de la ciudad.
Entre los años 1936 y 1938, en plena Guerra Civil, tuvo lugar un gran desabastecimiento de productos, ya que la mayoría de las fábricas estaban cerradas. Pero gracias a su carácter emprendedor y destreza comercial, Eleuterio consiguió proveerse de calzado (sobre todo tallas grandes) en distintos pueblos de la comarca para luego venderlo en la tienda de Tudela.
TUDELA, ÚLTIMA ESTACIÓN
El padre de los actuales propietarios del negocio en Tudela, Alfonso Aranda Garrido -hijo de Eleuterio-, nació en Elciego en 1918.
Desde muy joven se dedicó también al comercio, primero de muebles en Logroño y, un poco más tarde, a la venta de calzado en las tiendas de la familia en Estella, Santander y Tudela.
Fue en mayo de 1939, con la Guerra Civil ya concluida, cuando Eleuterio y su hijo Alfonso abrieron una nueva zapatería que se unió a la de Fracua en la antigua calle Méndez Vigo (actual Concarera), otra vía muy comercial de Tudela ubicada junto al Mercado de Abastos y la Catedral.
Durante 6 meses convivieron ambos establecimientos, hasta quedarse después solo con la tienda de Concarera.
A lo largo de la década de los años 40, Alfonso trabajó a caballo entre las 2 zapaterías que la familia tenía en Santander y la de Tudela pero, poco a poco, fue dejando de ir tan a menudo a la capital cántabra para centrarse cada vez más en la de Tudela.
Así, en 1955, Alfonso tomó las riendas del negocio en la capital ribera con la ayuda de su mujer Carmen Ayuso Forcada y de una serie de dependientas “que aportaron lo mejor que tenían para dar el gran servicio que ofrecía esta tienda a la ciudadanía de Tudela y la Ribera”.
Así lo indican los 5 hijos de Alfonso y actuales propietarios del negocio
-Alfonso, Ladislao, José, Ana y Fernando-, quienes, de forma gradual, se fueron incorporando al negocio a tiempo completo
El último hito histórico de esta saga de comerciantes se escribió en mayo de 1986, cuando se inauguró la tienda de la calle Gaztambide-Carrera de Tudela con el nombre de Fionna Zapatos.
Las dos tiendas están regentadas por los 5 hermanos, quienes contaron con la ayuda de su padre Alfonso, que estuvo en activo hasta el 8 de noviembre del 2000, con 82 años de edad.