El dinero de las flores del funeral..., para la lucha contra el cáncer
El vecino de Tudela Eduardo Caizán no quería flores en su adiós y su familia pidió que ese dinero se donara a la AECC. El cáncer le ganó la batalla, pero ahora, con este gesto, es él quien está venciendo


Actualizado el 16/10/2024 a las 09:14
Eduardo Caizán Ranedo falleció en Tudela el pasado 29 de septiembre, a los 68 años, tras no poder superar el cáncer de páncreas que padecía. En su despedida apenas hubo unos cuantos ramos y coronas de flores, y no porque no fuese un vecino querido en la ciudad..., sino precisamente por todo lo contrario.
Eduardo había comunicado a sus familiares más cercanos su voluntad de que en su despedida no hubiera velatorio, ni acto religioso, ni las tradicionales flores que adornan el féretro. Así, sus allegados cumplieron con esta voluntad, pero añadiéndole un extra que, a buen seguro, habría sido de su agrado.
Mientras respondían a los innumerables pésames que les llegaron, los familiares de Eduardo, con sus hijos Iker y Edurne al frente, solicitaron que no se enviaran flores, y que ese dinero se destinara a la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC).
La mujer de Eduardo, Anabel Arnáiz, había fallecido de cáncer de colon en 2013. Justo un año después, él fue diagnosticado del mismo tipo de cáncer, que logró superar. Algo que no pudo hacer con el de páncreas que llegó después. “A raíz de la muerte de mi madre, mi padre se involucró mucho con la AECC y ayudaba en todo lo que podía. Incluso, días antes de fallecer, ya ingresado en el Hospital de Tudela, no dejaba de mandarme recados, que él ya no podía hacer, para preparar la Marcha Contra el Cáncer que se iba a celebrar en Tudela una semana después”, explica su hijo Iker, quien hace unos días entregó en la sede de la AECC en Tudela un donativo de 760 € correspondiente a esas flores que sus familiares más cercanos no compraron.
A esta cantidad se van a ir sumando en los próximos días las aportaciones de las numerosas asociaciones y colectivos a los que pertenecía Eduardo, algo que, como indica Iker, “hará que la cantidad final ronde los 1.500 €”.
La responsable de la AECC en Tudela y la Ribera, Mamen Motilva, fue la encargada de recibir en persona la primera donación. “Eduardo se volcaba con todo lo que hacíamos en la asociación y ahora, tras su fallecimiento, lo sigue haciendo gracias a este gesto de la familia del que estamos superagradecidos”, indica Motilva, quien afirma que Eduardo “fue, es y será siempre un ejemplo”.

