La UCI del hospital de Tudela cierra hasta el domingo por falta de médicos

La baja "sobrevenida" de una intensivista impide asegurar las guardias presenciales y los pacientes se trasladarán a Pamplona o Estella

Imagen de la puerta de acceso a la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Reina Sofía de Tudela
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Imagen de la puerta de acceso a la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Reina Sofía de Tudela
Imagen de la puerta de acceso a la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Reina Sofía de Tudela

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Jesús Manrique

Actualizado el 08/12/2023 a las 12:48

La escasez de profesionales y la falta de soluciones para cubrir este déficit sigue generando problemas en la sanidad navarra. Y, especialmente, en los hospitales comarcales. Si hace unos días se conocía que el García Orcoyen de Estella dejaba de prestar su servicio de partos, de forma temporal aunque sin fecha de reapertura, este jueves se confirmó que la Unidad de Cuidados Intensivos del Reina Sofía de Tudela también se ve obligada a cerrar, en este caso desde este jueves hasta la mañana de este domingo 10. En ambos casos la razón es la misma: la falta de profesionales, ginecólogos y de intensivistas, respectivamente.

DOS PACIENTES TRASLADADOS

La UCI del Hospital Reina Sofía, centro que atiende a casi 100.000 personas de toda la Ribera, y también de comunidades limítrofes en algunos casos, cerró este jueves a primera hora de la tarde después de que se trasladara al Hospital Universitario de Navarra a los dos pacientes que estaban ingresados en ese momento.

La causa fue la baja “sobrevenida” de uno de los cinco médicos intensivistas que trabajan en la unidad, que cuenta con cinco camas. Esto, unido a que uno de estos profesionales no realiza guardias y a que también coincide con festivos por el ‘puente’, hacía imposible mantenerla abierta porque no había profesionales suficientes para atender la guardia presencial.

Desde el Área de Salud de Tudela se intentó contratar de forma temporal a otros profesionales de forma urgente, pero, finalmente, no fue posible a pesar de haber valorado todas las posibilidades, lo que llevó a tener que tomar este miércoles pasado la decisión del cierre. Tampoco era posible trasladar algún refuerzo desde Pamplona, ya que también faltan profesionales.

Durante estos días, este viernes sí habrá una facultativa intensivista, que se encargará de realizar asistencia a los pacientes que lo precisen y a gestionar traslados si procede. Y, además, todos los días se contará con el personal de enfermería y auxiliares.

Ante un caso que requiera ingreso en UCI, en el caso de ser atendido en urgencias se avisará al anestesista y a medicina interna para valorar y estabilizar al paciente junto al personal de urgencias; y si es en planta se seguirá el mismo protocolo, junto con cirugía si el paciente es quirúrgico.

Además, se valorará la ubicación temporal en la UCI con el personal del servicio de intensivos, a cargo del médico responsable de medicina interna y/o anestesista, ante la falta de intensivista.

A PAMPLONA O ESTELLA

A partir de ahí, cuando se requiera un traslado, habrá tres opciones. Por este orden, en primer lugar se llevará al Hospital Universitario de Navarra en Pamplona; en segundo, si en la capital navarra no tienen capacidad para hacerlo, se trasladará al García Orcoyen de Estella; y, por último, y en tercer lugar, si se da la misma situación irá a la Clínica Universidad de Navarra. En todos los casos, generará el sabido problema de que los familiares tendrán que trasladarse a estos lugares para visitar al paciente.

Fuentes de Salud indicaron que todo este protocolo ya se ha coordinado con los tres centros hospitalarios citados anteriormente, el servicio de emergencias de SOS Navarra (112), así como con el personal del Reina Sofía.

Además, incidieron en que este cierre se hace con el apoyo de los servicios implicados en la asistencia de pacientes críticos del Hospital Reina Sofía y que no supondrá una merma en la atención porque serán trasladados y atendidos en los centro sanitarios citados.

CLAVES

Abierta en noviembre de 2017. El Hospital Reina Sofía, inaugurado en 1986, no tuvo UCI hasta su apertura en noviembre de 2017. Anteriormente funcionaba la URCE, que se reconvirtió con equipamiento y contratando además a médicos intensivistas para atender a pacientes más críticos.

Cierre hasta el domingo. La baja “sobrevenida” de una de las médicos intensivistas, unida a los festivos del puente, ha provocado que no se pueda asegurar la atención de las guardias presenciales. Por ello, la UCI cerró ayer por la tarde con el traslado de los dos pacientes que estaban ingresados y la previsión es que reabra este domingo día 10.

Traslados a Pamplona o Estella. El protocolo marcado para estos días es que si un paciente tiene que ser ingresado en la UCI será trasladado al Hospital Universitario de Navarra en Pamplona. Si no hubiera plazas o médicos suficientes, la segunda opción es el Hospital de Estella y la tercera la Clínica Universidad de Navarra.

Una unidad abierta en 2017 y que cuenta con cinco camas

Noviembre de 2017 se puede considerar una fecha para la historia del Hospital Reina Sofía de Tudela, que abrió sus puertas en 1986. Fue entonces cuando se inauguró la primera Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), que sustituyó a la Unidad de Reanimación y Cuidados Especiales (URCE) para poder atender a los pacientes más críticos.

Una iniciativa que evitaba que estos pacientes tuvieran que ser trasladados a Pamplona, con los inconvenientes que ello conlleva, sobre todo para los familiares por los traslados para poder visitarles.

Para su puesta en marcha se contrató a cinco especialistas en Medicina Intensiva, entonces con un coste anual de 200.000 euros.

400 METROS CUADRADOS

Cuando se inauguró, Salud, entonces con Fernando Domínguez también como consejero, aportó varios datos. Concretó su superficie en 400 metros cuadrados con capacidad para seis camas. Siempre ha habido cinco, salvo con la pandemia, cuando se ampliaron ante la oleada de ingresos, y otro periodo que hubo siete, aunque en verano de 2022 se volvió a cinco.

También se dijo que en un “futuro próximo” se preveía ampliar en otros 300 o 400 metros cuadrados para alcanzar los 8 boxes, algo que no ha ocurrido.

El Gobierno foral añadió que la existencia de una UCI en Tudela permitiría implementar nuevas técnicas de soportes, así como nuevos tratamientos médicos, intervenciones y procedimientos especiales que harían posible la atención de pacientes que antes tenían que ser trasladados a Pamplona.

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