La patada de Sergio y la rápida respuesta de Julián, Sofía, María y Chema, claves en el suceso de Fitero
Un agente de Guardia Civil derribó de un golpe la puerta del edificio y sacó en brazos al menor de 3 años, atendido por el equipo médico en el lugar


Actualizado el 22/07/2023 a las 08:16
La tragedia vivida el jueves en Fitero fue menos tragedia gracias a la rápida intervención de varias personas que, una vez dada la voz de alarma por parte de los menores, se coordinaron para atenderlos de la forma más rápida y mejor posible. Todos fueron reconocidos en sus palabras por el alcalde fiterano y, aunque omitieron hacer declaraciones (la investigación sigue abierta), de sus acciones se deduce que las lesiones sufridas por los pequeños fueran menos graves.
Por orden cronológico, Sergio, agente de la Guardia Civil del cuartel de Fitero, fue la primera persona en acceder al domicilio donde se llevó a cabo la agresión. Ante la inminente urgencia vital que declaraban los menores huidos, dio una patada a la puerta del portal y accedió a la carrera hasta el piso, con la puerta entreabierta tras haberse escapado los dos niños mayores. Allí recogió al más pequeño, de 3 años, y en brazos lo bajó a la ambulancia, donde efectivos sanitarios ya atendían a sus hermanos. El médico cascantino Julián Tobajas y dos enfermeras, Sofía y María, se habían desplazado desde el consultorio local y con premura y profesionalidad atendían a los pequeños. También citó Aguirre a Chema, empleado del ayuntamiento de la brigada de servicios municipales, una de las primeras personas en llegar al portal, que colaboró sin descanso en el lugar, preservando el escenario y las pruebas.

