Fiestas de la Verdura
Ignacio Ramírez recibe el premio Hortelano de Honor
Se reconoció su labor como "precursor de la cocina de las verduras de Tudela" en 'El Pichorradicas'; también se galardonó a los chefs Mariana Sánchez y Gonzalo Baquedano, del Ajonegro de Logroño


Publicado el 18/04/2023 a las 17:56
El cocinero tudelano Ignacio Ramírez Gamen, de 87 años, recibió el premio Hortelano de Honor que concede la Federación de Sociedades Gastronómicas El Hortelano de la capital ribera por ser “el gran precursor de la cocina de las verduras de Tudela y de Navarra, elevando estos platos a lo más alto en la cocina española”, según indicó el presidente de la entidad promotora del galardón, José Mari Pejenaute. Una labor que realizó en los fogones de su restaurante Casa Ignacio, conocido popularmente como ‘El Pichorradicas’, y que regentó desde 1975 hasta 2001.
Pejenaute consideró que, en unos años donde las redes sociales no existían, “y donde funcionaba el boca a boca, fueron sus cliente catalanes, vascos, etc., quienes colocaron a Navarra, a Tudela y su restaurante, en lo más alto del panorama gastronómico nacional”.
Ramírez recibió su premio en el transcurso de una cena que se celebró en la sede de la sociedad gastronómica Topero, dentro de las Fiestas de la Verdura de Tudela y La Ribera. En la misma, la Federación también entregó su premio anual ‘El Hortelano’ a los chefs Mariana Sánchez Nuñez y Gonzalo Baquedano Santaren, del restaurante Ajonegro, de Logroño, galardonado desde este año con una estrella Michelín.
Ignacio Ramírez: "Nuestras verduras se merecen que les hagamos unas fiestas"
Ignacio Ramírez consideró que, tras “muchos años de lucha y sacrificio” estos premios “se agradecen mucho”. Además, añadió que “los homenajes deben darse en vida, no póstumos” y que se siente “reconocido” en su tierra, toda vez que entre los galardones recibidos está su nombramiento como Tudelano Popular en 2002, premio Mandil de Honor de la sociedad Intemperie en 2014, o pregonero de la Fiesta de la Cereza de Milagro, localidad natal de su mujer, Aurora Ochoa, en 2007.
Recordó que inició su labor profesional en 1964. “Comencé con un bar, pero en 1975 lo transformé en el restaurante. Entonces las verduras no tenían el auge que tienen ahora. Me decidí por ellas y fue uno de los éxitos que tuvimos siempre. Creo que abrí un camino que ahí sigue”, expuso, al tiempo que insistió en que fueron años de mucho trabajo, “y muy sacrificado, pero si te gusta y sirve para sacar la familia adelante, ahí está”.
De su etapa en Casa Ignacio ‘El Pichorradicas’, en la que recibió a un buen número de famosos para degustar sus verduras, recuerda que “implanté una iniciativa”. No es otra que, cuando acudían los clientes, les preguntaba si querían que les preparara la comida al gusto de Ramírez. Tras responderle afirmativamente “les preparaba unos cogollos, unas cebollas guisadas, ajos frescos fritos, alcachofas, espárragos... todas las verduras, y luego hacía un plato que era la estrella, el ternasco asado al horno con sopas de pan, que mucha gente me lo pedía”, comentó.
Seguir en los fogones
Ramírez afirmó que, a sus 87 años, sigue cocinando. En invierno, los sábados prepara cenas en las que se juntan varios matrimonios amigos; o comidas a algún amigo que tenga un compromiso con personas de fuera. “De momento, no voy a dejar los fogones. Seguiré hasta que el cuerpo aguante”, reflejó.
En cuanto a la verdura, consideró que “la de aquí es la mejor”. “Las especiales para mí son las alcachofas, los espárragos -sobre todo las puntas- y los guisantes y las habas tiernas, que son los pilares de la verdura de Tudela y de la menestra, que considero que es el plato más completo. También hay que acordarse de la borraja...”, explicó.
Reivindicó la labor, a su juicio muchas veces olvidada, de “muchas amas de casa que guisan fabulosamente y que mantienen esos platos que pasan de padres a hijos”. Además, consideró que las Fiestas de la Verdura de Tudela y la Ribera están “en auge”. “Nuestras verduras se merecen que les hagamos unas fiestas”, dijo.