Semana Santa 2022
Tudela 'ajusticia' al coronavirus en su Volatín
El muñeco, con el que la ciudad representa a Judas en su Semana Santa, fue vestido de virus como símbolo del ansiado final de la pandemia
Actualizado el 16/04/2022 a las 22:05
La ceremonia del Volatín de Tudela simboliza el ajusticiamiento de Judas tras su traición a Jesús. La ciudad representa al malvado discípulo con un muñeco de madera que es volteado en el balcón de la Casa del Reloj ante la algarabía de las miles de personas que se dan cita en la plaza de los Fueros. Cada año, el pelele se viste con un atuendo distinto simbolizando, generalmente, aquello que se quiere olvidar. Por ello, a nadie sorprendió ver ayer al Volatín vestido de coronavirus. De hecho, su salida al balcón de la Casa del Reloj, instantes antes de que comenzara su tortura, fue recibida con alegría, evidenciando las ganas de los presentes de que la pandemia termine por fin.
El muñeco lucía en su pecho y espalda la silueta icónica de un coronavirus con ojos y boca, con gesto de terror ante el castigo que se le avecinaba, y con un lazo negro en señal de luto por los fallecidos durante estos dos últimos años.
La encargada de vestir al Volatín es Ana Gil Gimeno, quien tenía muy claro el motivo que debía lucir el muñeco este año. “Todos estamos deseando que esto termine para poder volver a la normalidad, y que disfrutemos de nuevo de esta ceremonia y de la del Ángel sin más interrupciones”, indicó la modista, quien ya lleva 10 años realizando esta labor altruista.
“Son dos ediciones de suspensión, lo que significa que el Volatín lleva tres años sin salir al balcón de la Casa del Reloj. El año pasado se vistió, porque el muñeco estuvo expuesto en la Catedral, pero no es lo mismo, ya que el atuendo que se diseña está hecho para que se queme, que se rompa y que se desprenda del Volatín dejándolo desnudo ante todos”, dijo Gil.
SOLIDARIDAD CON UCRANIA
Otro de los nombres propios de la mañana fue el del periodista tudelano Serafín Ramírez Gamen, elegido por el Ayuntamiento para leer el pregón anunciador del inicio de la ceremonia del Volatín.
Gamen fue presentado por el presidente de la Orden del Volatín, Rafael Remírez de Ganuza, entidad que leyó el último pregón del acto en 2019.
Antes de comenzar su discurso, el pregonero de esta edición tuvo un recuerdo para “aquellos a los que se ha llevado esta pandemia, que ha producido tanto dolor y sufrimiento”, además de mostrar su “solidaridad con el pueblo de Ucrania, pidiendo que se acabe la guerra”.
Ramírez, con 60 años de experiencia en radio y televisión, leyó su pregón imitando una de las tantas retransmisiones que, a lo largo de su trayectoria profesional, ha realizado de la ceremonia del Volatín. El periodista explicó ante los presentes las claves del acto, “datado por José María Iribarren en principios del siglo XVI”, y que está declarado Fiesta de Interés Turístico Nacional.
Tras el pregón, y ya con el Volatín colgado del balcón de la Casa del Reloj, se prendió la mecha del cohete que, a modo de puro, lucía el muñeco en su boca. Su explosión marcó el inicio del volteo del pelele gracias a los integrantes de la Brigada Municipal de Tudela, encargados de hacer girar la estructura de madera sobre la que se sustentaba el muñeco.
Tras un par de minutos de volteo, y ante la imposibilidad de que las prendas del Volatín se desprendieran de su cuerpo, uno de los miembros de la Brigada, David Pérez Ruberte, salió al balcón y, entre los aplausos del público, terminó de desnudar al Volatín. “Es la primera vez que salgo ya que antes lo hacía mi compañero Emilio Gil -ya jubilado-. Estaba un poco nervioso, pero ha sido algo muy bonito”, indicó Pérez, quien señaló que le gustaría seguir realizando esta labor “hasta que me jubile”.
La ceremonia concluyó con el lanzamiento a la plaza, por parte de la Orden del Volatín, de 1.200 balones donados por Diario de Navarra.

