Semana Santa
El Cielo también es de ellas: siete niñas han protagonizado la Bajada del Ángel en Tudela
Amaya García Ridruejo se convirtió en 2008 en la primera niña en protagonizar la Bajada del Ángel


Publicado el 16/04/2022 a las 06:00
"Después de muchos Infiernos, ellas van a demostrar que el Cielo también es suyo". En 2008, el periodista tudelano Pedro Blanco fue el encargado de leer el pregón del Volatín. Al día siguiente, el 23 de marzo de ese 2008, y por primera vez en su secular historia, la Bajada del Ángel de Tudela iba a ser protagonizada por una niña. Así, haciéndose eco de semejante hito, el pregonero dedicó a ellas, a las mujeres, las palabras de su intervención y que dan inicio a este texto.
La elegida para vestirse de Ángel fue Amaya García Ridruejo, de 8 años de edad, hija de Patxi García Palacios e Inés Ridruejo García, quien ese señalado día también estuvo acompañada por su hermano mellizo Andrés.
CON "ABSOLUTA NORMALIDAD"
Pero su nombre pasó a la historia un año antes, cuando Miguel Ángel Vallejo Casado y Ana Mª Arregui Álava, matrimonio que se encarga de seleccionar y aleccionar al Ángel, anunciaron la selección de Amaya como Ángel Suplente de 2007 y Titular para 2008.
Entonces, Vallejo, sabedor de la importancia histórica y simbólica de este cambio, apuntó que: "El acto no se desvirtúa para nada si es un niño o una niña. Se sigue la tradición igual. Lo importante es que lo haga bien y que anuncie la Resurrección".
Sobre cómo iban a recibir los tudelanos este cambio, Vallejo reconoció no saberlo, pero hizo un llamamiento a la ciudadanía para que esta actuara "con absoluta normalidad, porque es normal todo lo que se ha hecho". "Creo que en Tudela somos bastante reflexivos. Estamos en el siglo XXI y el hombre y la mujer tienen que tener igualdad de oportunidades", indicó, a la vez que apuntó que: "Muchas veces, padres y
abuelos nos preguntan, ¿y mi chica por qué no? Pido que el pueblo de Tudela tenga la misma comprensión que han tenido las chicas estos siglos en los que han realizado el acto solo chicos", señaló.
… Y AMAYA ENTRÓ EN LA HISTORIA
La mañana de aquel histórico Domingo de Resurrección del 23 de marzo de 2008 amaneció fría y lluviosa. Estas adversidades climatológicas amenazaron con deslucir la ceremonia pero, finalmente, los miles de vecinos y visitantes que se habían dado cita desde bastantes minutos antes de las 9 horas en la plaza de los Fueros pudieron presenciar el acto bajo los rayos del sol.
El guion se cumplió tal y como ha regido desde hace siglos hasta que la pequeña Amaya llegó a la altura de la imagen de la Virgen. Entonces, la niña se percató de que no alcanzaba con sus manos el velo enlutado y pidió a los porteadores que elevaran la imagen. Quizás por los nervios de este contratiempo, Amaya perdió el hilo de los pasos a seguir y comenzó a retirar las pinzas del velo sin haber gritado antes la tradicional frase que anuncia la Resurrección de Jesús.
Entonces, sus mentores Miguel Ángel Vallejo y Ana Mª Arregui recordaron a la pequeña el texto y Amaya rectificó de inmediato gritando al cielo las 'siete palabras' que sellan el acto: "¡Alégrate María, porque tu hijo ha resucitado!".


El imponente silencio que los presentes habían guardado hasta entonces durante esos segundos de tensión se convirtió en una atronadora ovación antes de que Amaya, ahora sí, retirara todas las pinzas del velo y descubriera el rostro de la Virgen.
LA TRANQUILIDAD DEL ÁNGEL
Quizás ajena a la trascendencia de su figura, Amaya apuntó haberse levantado ese día "muy tranquila". "Además, he desayunado muy bien", indicó la pequeña a su llegada a la Casa del Reloj antes de ser colgada en la maroma. Esa tranquilidad mutó en emoción cuando las puertas del templete se abrieron y la niña apareció sobre las cabezas de los presentes en la plaza. "Me ha emocionado salir y ver a tanta gente pendiente de mí", acertó a señalar Amaya tras haber cumplido su misión de anunciar la Resurrección de Jesús. La pequeña acababa de inscribir su nombre en la Historia de Tudela.
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