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Pandemia

Anécdotas de la vacunación en la Ribera: "¿Y si me pones una dosis en cada brazo?"

Desde aquel que fue a vacunarse 4 horas antes por si se terminaban las dosis a un alcalde que pidió retrasar su cita para que nadie le acusase de enchufismo. Este reportaje reúne alguna de las anécdotas de la campaña de vacunación en la Ribera

Una sanitaria prepara una de las dosis que se administraron durante la campaña de vacunación desarrollada en la Ribera
Una sanitaria prepara una de las dosis que se administraron durante la campaña de vacunación desarrollada en la RiberaARCHIVO
  • Diario de Navarra
Publicado el 19/10/2021 a las 06:00
El Área de Salud de Tudela cerró hace ahora casi un mes el principal centro de vacunación instalado en la Ribera, ubicado en el pabellón polideportivo del Colegio San Francisco Javier (Jesuitas) de la ciudad, centro que cedió sus instalaciones de forma altruista para esta labor.
De esta forma, el Gobierno de Navarra daba por finalizada su labor de vacunación masiva de la población que había comenzado el 4 de enero con la inoculación a mayores en las residencias y, paralelamente, con la inmunización del personal sanitario en el Hospital Reina Sofía. Con el paso de los meses, la vacunación se fue extendiendo al resto de la población, centralizando las inoculaciones a la población ribera en el Colegio de Jesuitas del 9 de abril al 20 de septiembre.
Ese día, el ‘vacunódromo’ ribero cerró tras contabilizarse un total de 88.302 personas inmunizadas, lo que supuso alcanzar el 85% de la población vacunable (mayor de 12 años) y un 77% del total.
A partir de entonces, y actualmente, la administración de vacunas contra la covid continúa en uno de los módulos instalados junto al Servicio de Urgencias del Hospital Reina Sofía de Tudela, con o sin cita previa (de 8 a 20 horas).
Todos estos son datos, fechas, cifras y porcentajes de un proceso minuciosamente ejecutado. Pero, detrás de ellos, se esconden tantas o más historias humanas y anécdotas atesoradas por el equipo de sanitarios encargado de desarrollar esta labor.
CON PAJARITA
El Boletín Informativo del Área de Salud de Tudela correspondiente al pasado mes de septiembre recoge el balance de este proceso y algunas de esas anécdotas vividas durante la vacunación.
La primera de ellas data del día de apertura del módulo instalado para tal fin en el Hospital Reina Sofía de Tudela, que atendió a las personas mayores de 90 años. Según recuerda el equipo de vacunación, aunque la primera cita estaba prevista para las 9.30 horas, a las 8 ya había pacientes esperando. “De hecho, la primera persona que llegó tenía cita a las 12 horas, pero acudió pronto..., ¡por si se terminaban las dosis!”, narran los vacunadores.
Tal era el interés en gran parte de las personas pertenecientes a este segmento de la población por recibir su correspondiente dosis que “muchas personas mayores nos contaron que estuvieron días sin salir de casa aguardando sentados al lado del teléfono esperando que les fuera comunicada la cita para ir a vacunarse”.
Y es que, según apuntan los profesionales del equipo sanitario, la campaña ha tenido momentos de gran emotividad. En los primeros meses, las personas mayores vivían la vacunación como un primer paso para salir del aislamiento social y volver a relacionarse con sus familiares y amigos. “Por eso, no pocos han sido los usuarios que han acudido a los vacunódromos elegantemente ataviados, incluso, en ocasiones, luciendo pajarita, para celebrar con emoción ese momento”, explican los vacunadores.
También ha habido momentos de cierta confusión que han arrancado una sonrisa a los administrativos encargados de concertar las citas a través del teléfono. Muchos de ellos fueron confundidos por operarios de distintas compañías telefónicas.
Por otra parte, algunas personas llegaron a preguntar a los administrativos “si podían pagar con tarjeta en el punto de vacunación”.
50 EUROS POR VACUNARSE
Pero si hay algo que una pandemia mundial puede dejar al descubierto es la naturaleza de la condición humana, tanto para lo bueno como para lo malo.
Así, en plena ola de calor, el equipo profesional que trabajó en el vacunódromo del Colegio de Jesuitas detectó el intento de hurto de un ventilador instalado allí para hacer más llevaderas las altas temperaturas registradas en verano. En cambio, en el lado más generoso de la balanza, se encontró una mujer que, tras recibir su dosis, insistió en donar 50 euros a los vacunadores en agradecimiento por su labor.
En la categoría de ‘Picardías Varias’ destacó la anécdota protagonizada por una señora de 70 años, “jubilada y pensionista, quien reconoció que tenía cita por la tarde, pero que había acudido a vacunarse por la mañana..., porque tenía que ir a trabajar”.
SIN 'ENCHUFISMOS'
Entre los acontecidos más curiosos que componen este compendio aparece el de la primera persona de 60 años que fue llamada para la vacunación con el suero de Astrazeneca. “Se trató de un alcalde de la Ribera que, cuando le fue comunicada la cita para la inoculación, solicitó retrasarla para, de este modo, evitar que se pensara que se le estaba vacunando a él por enchufe”, recuerdan los vacunadores.
También hubo aquellos que, por el motivo que fuera, pretendieron saltarse todo el protocolo sanitario establecido a nivel mundial y ofrecieron a los encargados de la vacunación en la Ribera una solución para agilizar el proceso. Y es que, como apuntan los integrantes del equipo de vacunación, “hubo personas que solicitaron que se les pusieran las dos dosis que necesitaban para estar inmunizadas el mismo día..., ¡una en cada brazo!”, explican.

La “magnífica” respuesta de la población ribera

El equipo de vacunación que participó en el dispositivo del Área de Salud de Tudela estuvo integrado por 98 profesionales (40 administrativos, 31 profesionales de Enfermería, 20 técnicos en Cuidados Auxiliares de Enfermería y 7 de Emergencias Sanitarias).
Al frente de este grupo estuvo Blanca Sánchez, quien también es jefa de la Unidad de Atención Sociosanitaria del AST.
Sánchez hace un balance positivo de la campaña de vacunación. “Nos queda un bonito recuerdo y la gran recompensa de que todo ese esfuerzo ha sido secundado por una magnífica respuesta de la población”, apunta la responsable de la campaña, quien agradece “a todos los que se han vacunado”, y hace un llamamiento a los que todavía quedan por hacerlo. “A estos les animo a que vengan al Hospital de Tudela, ya que es muy importante para disminuir contagios y futuras apariciones de nuevas cepas”, apunta Sánchez.
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