Amimet se reinventa ante el coronavirus

La crisis del coronavirus ha conllevado una reorganización en la forma de trabajar de la Asociación de Personas con Discapacidad de la Ribera. En su centro especial de empleo cosen entre 250 y 300 batas al día para el personal sanitario

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Carla López

Actualizado el 29/04/2020 a las 06:00

Entre el taller textil de su centro especial de empleo Canraso y las herramientas de trabajo online. Así están pasando los días de confinamiento por la crisis del coronavirus los asociados, voluntarios y trabajadores de la Asociación de Personas con Discapacidad Amimet, cuyo objetivo es la inclusión social de las personas con discapacidad en Tudela y la Ribera. Y es que, aunque la entidad haya tenido que paralizar todas las actividades de ocio y tiempo libre con sus usuarios, no ha querido dejar atrás el día a día y ha potenciado el taller de costura del citado centro para hacer mascarillas y batas, así como los programas de simulación cognitiva de manera telemática con sus asociados.

Así lo explica Margarita Sánchez, directora de Amimet, que señala que, en la rama de empleo, “lo que estamos haciendo es coser batas y mascarillas barrera para el Servicio Navarro de Salud y para centros especiales de empleo a nivel nacional relacionados con las residencias”. “Teníamos muy claro que teníamos que apoyar al personal sanitario de Navarra e incluso estuvimos trabajando durante la Semana Santa, cuando nos centramos en hacer batas para el Hospital de Tudela”, continua diciendo Sánchez, al tiempo que afirma que “ha habido empresas que nos han ofrecido trabajo, pero hemos dicho que no, que nosotros cosíamos para el Gobierno de Navarra, aunque el beneficio fuera menor”.


UNAS 250 BATAS AL DÍA

Concretamente, son nueve las personas que trabajan en dicho taller y que están trabajando mano a mano durante estos días desde que se decretó el estado de alarma. Así, según indica la directora, “hemos hecho un promedio de entre 250 y 300 batas al día -empezaron el 23 de marzo- y, en total, unas 5.000 mascarillas”.

No obstante, no todo ha sido trabajo remunerado. También ha habido una parte de trabajo voluntario. Y es que colaboran con un grupo de mujeres que está cosiendo batas y les han hecho el corte del tejido de manera voluntaria, al igual que ellos han recibido la ayuda de la Asociación de Mujeres del Barrio de Lourdes, que se ha prestado a confeccionar bases para poder hacer mascarillas dedicadas a personas con discapacidad. Asimismo, donaron mascarillas a las residencias La Misericordia y Nuestra Señora de Gracia, de Tudela, y a la de Valtierra.

Eso sí, la directora también expuso que tienen un gran volumen de trabajo en la parte de alimentación del centro Canraso. “Hacemos el etiquetado de un grupo alimenticio y el nivel de trabajo es importante”, apunta, aunque sí que se han visto afectados por el covid-19. “Hemos tenido que hacer un ERTE sobre 67 personas -la plantilla del centro especial de empleo Canraso es de 155 trabajadores- porque nosotros trabajamos para empresas del entorno y, según iban cerrando, se nos iban complicando las cosas”, reconoce Sánchez, toda vez que comenta que esperan poder ir incorporando a los demás poco a poco.

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ESTIMULACIÓN COGNITIVA

Respecto a lo que es la asociación, la directora de Amimet manifiesta que “ha cambiado toda la filosofía de trabajo”, aunque han descubierto una nueva fórmula con el teletrabajo que incluso creen que les puede ayudar en las actividades de su día a día normal. “Cuando pase todo esto vamos a continuar teniendo más sesiones con los adolescentes de manera telemática porque hay veces que no tienen mucha disponibilidad para venir y así también aumentamos su calidad de vida”, asegura.

Eso sí, por el momento es la única vía para seguir adelante y la están aprovechando. “Hemos creado grupos de trabajo con adolescentes para trabajar temas de simulación cognitiva los martes y viernes, en los que participan las familias, y los miércoles hacen yoga”, explica, a la vez que continúa contando en qué consisten los citados grupos: “Tenemos a dos voluntarios que les leen un cuento en el que un perro narra cómo actúa su dueño, que le saca a pasear más por el coronavirus, qué es el virus, cómo se producen los contagios…, y después ellos hacen dibujos conforme a las narraciones. El enriquecimiento mutuo es espectacular”. También hacen actividades de estas características con los adultos los jueves y siguen prestando atención psicológica y orientación laboral entre sus 450 asociados.

Y, además de los voluntarios, que en la actualidad son unos 40, Amimet ha recibido una donación de 12.000 de una persona particular para que la entidad pueda seguir manteniéndose. “Todo el mundo se ha puesto a echar una mano”, insiste Sánchez, que concluye señalando que, además de todo lo citado, han elaborado una guía sobre cómo actuar ante la situación de crisis, que se encuentra en las redes sociales y en la página web de la entidad. Y también han cedido una cama articulada al hospital comarcal Reina Sofía y prestaron una máquina de ozono a la Policía Municipal de Tudela.

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