El Balneario de Fitero acogerá hasta 48 positivos de residencias de la Ribera
Se ha cedido el hotel Palafox, uno de los 2 del complejo, que ultima los detalles para adecuarlo


Actualizado el 02/04/2020 a las 06:00
El departamento de Derechos Sociales del Gobierno de Navarra ha decidido que el hotel Palafox del Balneario de Fitero acoja a pacientes positivos de coronavirus que viven en residencias de la Ribera y que no requieren hospitalización, con el objetivo de aliviar la situación de estos centros de mayores, algunos de ellos prácticamente al límite. Por el momento, este hotel va a habilitar 48 habitaciones de las 63 de las que dispone, que se han convertido todas en individuales para acoger a un enfermo.
Técnicos del departamento ya han dado el visto bueno a las instalaciones del hotel, que ha cedido de forma altruista sus instalaciones, y también las indicaciones necesarias para adaptarlo a la necesidad de pacientes y sanitarios.
De hecho, este miércoles, miembros de las brigadas municipales de los Ayuntamientos de Cintruénigo y Fitero y voluntarios trabajaban sin descanso para que todo esté listo lo antes posible. Vaciaron las habitaciones de todos los elementos innecesarios y también retiraron los colchones a la espera de que lleguen los nuevos.
La previsión es trasladar a los primeros pacientes el lunes, pero no se descarta hacerlo antes, aunque también dependerá de la disponibilidad del personal, que será aportado por Derechos Sociales.
Hay que tener en cuenta que la zona de Cintruénigo y Fitero es la más afectada de la Ribera y la tercera de Navarra con 7,96 casos -65 en total- por cada 1.000 habitantes y que sus residencias pasan por momentos muy complicados.
Raimundo Azpilicueta, director del Balneario de Fitero, que además del Palafox cuenta con otro hotel más grande, el Gustavo Adolfo Bécquer -podría permitir ampliar la capacidad-, apuntó que ya hace tiempo que ofrecieron sus instalaciones al Gobierno de Navarra para lo que fuera necesario.
Además, añadió que se está trabajando al máximo para intentar que las instalaciones estén preparadas lo antes posible para recibir a los primeros pacientes.
“Para nosotros poder colaborar y ayudar en estos momentos es toda una alegría y un orgullo. Consideramos que actualmente es un deber ayudar en lo que sea posible y estamos orgullosos de poder hacerlo”, indicó.
BARAJÓ OTRAS OPCIONES
El Gobierno estaba barajando varias ubicaciones en la Ribera para poder trasladar pacientes desde los centros de mayores. Una fue la residencia privada de Cascante, donde se planteó habilitar un edificio independiente del resto del centro, donde antiguamente residían las monjas.
De hecho, se pidió al Ayuntamiento colaboración para adecuarlo y trabajadores municipales y voluntarios estuvieron trabajando en ello el pasado fin de semana. Incluso, el Gobierno foral llevó más de 20 camas, aunque finalmente parece que ha descartado esta opción que también generó críticas entre algunos de los familiares de los residentes.
Te puede interesar
