tudela y ribera
Negocios 'ahogados' al pie de la autovía A-68
El desvío obligatorio de camiones por la autopista en el tramo riojano resta clientes a empresas navarras junto a la carretera


Actualizado el 09/02/2018 a las 11:56
Desde el 2 de diciembre, tras un acuerdo entre el Ministerio de Fomento y el Gobierno de La Rioja, los camiones tienen prohibido circular por la N-232 en la Comunidad vecina y están obligados a hacerlo por la autopista AP-68 entre Zambrana (Álava) y Tudela con un descuento en el peaje del 75%. La decisión se tomó para reducir la siniestralidad en La Rioja, que se ha cobrado numerosas víctimas mortales en los últimos años, hasta que se desdoble la N-232, algo que, como pronto, ocurrirá dentro de 4 años.
Pero esta medida ha generado otros problemas que afectan a Navarra, Comunidad que ya desdobló su tramo de la N-232 en 2008, algo que no se ha hecho en La Rioja y Aragón. Uno es que el tráfico en un tramo de la N-121-C, entre el peaje de Tudela y la autovía, ha crecido de forma importante incrementando el riesgo de accidentes. El otro, que muchos negocios ubicados junto a la A-68 están en una situación límite al ‘desaparecer’ los camiones por la prohibición.
Con datos del Gobierno foral de 2016, en el tramo entre Castejón y Tudela circuló una media de 17.775 vehículos al día, de los que casi 6.000 fueron camiones. Una cifra que, ahora, se ha reducido drásticamente.
Fomento estudia soluciones como reabrir un enlace en la entrada a la AP-15 en Castejón que permitiría cambiar de sentido e ir en dirección Logroño y Zaragoza o prolongar el descuento en el peaje de la autopista hasta Gallur (Aragón). Sin embargo, los empresarios de la carretera no quieren ni oír hablar de esta última, ya que supondría que los camiones dejarían de circular por la misma. Los Ayuntamientos riberos exigen una solución rápida, pero, por ahora, Fomento no ha aclarado qué medidas tomará.
Su propuesta, al igual que la de muchos, es volver a habilitar un acceso desde la entrada a la AP-15 en Castejón que permite ir hacia Logroño y Zaragoza. “No han tenido en cuenta a los establecimientos que hay junto a la carretera”, indicó Arellano, que dijo que los camioneros demandan que les dejen salir a repostar fuera de la autopista -solo pueden para cargar o descargar-. “En el negocio no sé lo que pasará, pero con el 40% de pérdidas... A ver si se puede soportar. Si fueran meses, pero si son años...”.
Una situación que les ha hecho pasar de dar 250 comidas y cenas a 80 o 90. “Nosotros somos los primeros interesados en muertes cero, pero también queremos cero muertes de negocios. Esta situación es insostenible”, indicó Lozano, cuyo establecimiento y párking disponen de cerca de 50.000 m2 que ahora presentan una imagen desoladora, prácticamente vacíos.
La principal demanda de Lozano, que forma parte de la Plataforma de Afectados por el Desvío de camiones a la AP-68 junto a otros 30 establecimientos, “es que las cosas se pueden hacer de otra forma no tan drástica y compatibilizándolas con la vida cotidiana”. También señaló que la próxima semana tienen una reunión con el presidente de La Rioja, José Ignacio Ceniceros, en la que esperan “medidas urgentes”. “No sabemos qué nos van a proponer”, aseguró.
Asimismo, afirmó que esta decisión, debido a la cual el tráfico de camiones por la N-232 ha descendido en 2.000 cada día, supone una pérdida de dinero muy grande para los establecimientos. “No sabemos cuánto podemos aguantar. Además, se habla de llevar la medida hasta Gallur, lo que tampoco es razonable porque hay negocios junto a la autovía que han invertido y se van a encontrar, de repente, sin trabajo”, añadió.
Su caso es más preocupante porque acaban de abrir una nueva gasolinera. “Hemos hecho una inversión muy grande que tenemos que amortizar, y el desvío de los camiones nos ha fastidiado porque necesitamos a esa clientela para soportar ese gasto”, dijo.
Al igual que otros afectados, se inclina por que habiliten el citado cambio de sentido desde la entrada a la AP-15 en Castejón. Además, Loli García se quejó de que no les han tenido en cuenta y de que hayan multado a camioneros por salir del desvío para comer, cenar o dormir. “Tendrían que haber valorado otras posibilidades, haber hecho más excepciones con los camioneros, que sólo pueden salir para cargar y descargar, y no haber tomado esta medida tan tajante. Nos han dejado en una situación delicada”, explicó.
El establecimiento, situado en el kilómetro 84 de la N-232, ha registrado un descenso de sus ventas de un 20% en la cafetería, y de cerca de un 10% en el restaurante, aseguró Berisa, que también señaló que la mayor parte de los ingresos proceden de otro tipo de clientes. Esta situación, de momento no les ha obligado a tomar medidas.
Para él, la solución es clara, aunque no resuelva los problemas. “Llevo 10 años intentando que reabran el cambio de sentido desde la entrada a la AP-15 en Castejón para poder ir también hacia Logroño y Zaragoza. No entiendo que lo cerraran en su día”, dijo. “Pienso que fue porque no llegaron a un acuerdo económico, pero es un desvío que resuelve los problemas que se crean en Tudela hasta la entrada a la autopista y que requiere un mínimo gasto para cambiar la cartelería y quitar los bloques que cierran el paso”, explicó Berisa. “Teniendo esta entrada, es evitable hacer pasar todo el tráfico pesado por Tudela”, añadió.
Asimismo, el empresario navarro alertó de que si finalmente se opta por alargar el desvío desde Tudela hasta Gallur (Aragón), “el problema es gordo”.
No obstante, asumió que “mientras no se desdoble la N-232 en La Rioja no van a volver a pasar los camiones por aquí porque muere mucha gente”.
Finalmente, Berisa hizo alusión al Gobierno de Navarra. “Sigue siendo propietario en un 50% de Audenasa, y creo que tiene que velar en conflictos de este tipo”, indicó.