Tudela ampliará el número de desfibriladores en sus encierros
Pretende aumentar la seguridad de un evento “en el que hay muchas situaciones de estrés”


Actualizado el 24/07/2017 a las 10:27
La práctica totalidad de los puestos de asistencia previstos para los seis encierros de las fiestas de Santa Ana de Tudela, que se celebran del 25 al 30 de julio, dispondrán de un Desfibrilador Externo Semiautomático (DESA) para aumentar el nivel de asistencia en el acto y concienciar a la población. Así lo ha indicado Tomás Ballesteros, coordinador de la carrera y autor del Plan de Autoprotección del Encierro de Tudela. “Al ser un evento con tanta gente y en el que hay muchas situaciones de susto y estrés, se incrementa el número de personas con patologías cardiacas, y Tudela es una ciudad cardiosegura y hay que aprovecharlo”, señala.
Para los encierros, que se celebrarán a las 8 horas, el equipo de control animal de la Policía Foral establecerá unos puntos de actuación rápida para facilitar el tránsito de los agentes. Este dispositivo entrará en acción en caso de que, por alguna circunstancia, un toro no pueda seguir el recorrido y fuera necesario anestesiarlo. “El fin es minimizar el sufrimiento del animal y ganar agilidad en su traslado”, señala Ballesteros.
ORDEN DE COHETES
Además, por segundo año consecutivo, en el encierro se lanzarán cuatro cohetes para advertir del desarrollo del acto, aunque el protocolo incluye alguna diferencia respecto al de 2016. El primer cohete marcará, al igual que el año pasado, la apertura de los corrales de la calle Frauca.
El segundo indicará, también como el año anterior, que la manada principal al completo ha salido de los corrales (los cabestros de cola saldrán 30 segundos después). El tercero advertirá de que toda la manada principal ha llegado a la plaza, mientras que en 2016 indicaba también la de los cabestros de cola y el cierre de puertas del coso. Por su parte el último cohete señalará que la manada principal y los cabestros de cola están en los corrales y las puertas de la plaza están cerradas.
Finalmente, el Hospital Reina Sofía volverá a estar al tanto de las incidencias del encierro en directo gracias a un repetidor portátil facilitado por el Gobierno de Navarra. “Había unos puntos ‘negros’ en los que la comunicación no era adecuada, y de esta forma llega a todos los lugares”, dice Ballesteros.