El bar restaurante con 70 años de historia y más de cien menús diarios desde el corazón industrial de Villatuerta
El primer José Luis Lara abrió en 1956 un pequeño bar de pueblo al pie de carretera que creció como lo hacía la localidad y el polígono desde el que hoy su subrino, también José Luis, da continuidad al negocio, ya desde 2017 en otro emplazamiento


Actualizado el 23/11/2025 a las 09:45
Hablar del Bar Restaurante Lara es hablar de 70 años de actividad en la hostelería de Tierra Estella. En este caso en Villatuerta, la localidad donde José Luis Lara abrió en 1956 el establecimiento que hoy, con el mismo nombre pero en otra ubicación, sigue adelante en manos de la segunda generación la familia y desde el polígono industrial al que el negocio se trasladó en diciembre de 2017.
Más de un centenar de menús salen diariamente de las cocinas de un establecimiento que cuenta con una plantilla de entre 10 y 12 trabajadores al cargo de un local con aforo para 113 personas en sus tres comedores independientes más la barra. Escenario esta última de una actividad constante desde el café de primera hora al paréntesis para el almuerzo.
José Luis Lara Esparza es hijo de Blas y Teresa y sobrino de otro José Luis Lara. El que emprendió en esos años 50 a pie de la actual NA-1110 (la antigua N-111, Pamplona-Logroño hasta la puesta en servicio de la Autovía del Camino hace dos décadas) el negocio original. Entonces -cuenta su sobrino- un bar de pueblo para atender a los que pasaban por la carretera en un momento en el que no había nada alrededor. Con los años, abrió sus puertas el Urpe, el suelo industrial fue desarrollándose, crecieron los clientes, el tráfico y el municipio. El fundador del Lara falleció en un accidente pero el bar siguió en manos de la familia porque sus hermanos se hicieron cargo de la gestión. Y ahí entran en escena los padres del actual propietario. “El establecimiento va incorporando ya más el tema de la restauración, el polígono va para adelante y poco a poco los clientes se fidelizan". Con la jubilación de Blas Lara y Teresa Esparza, José Luis se asocia con Larraitz Echabe San Emeterio y comienza una nueva etapa con el traslado a los locales del polígono como hito principal. “Un cambio para crecer, dar más servicios a los clientes y contar con más espacio”, explica.
Hoy, el bar restaurante Lara combina el servicio en el propio establecimiento -en un horario entre semana de 7.30 a 17 horas que se amplía el sábado (de 9 de la mañana a 18 horas y de 20.30 a 24.30)- con el de catering de comida para llevar. Los domingos, toca descanso y permanece cerrado.
José Luis Lara señala que apuestan por una comida casera, cocinada a fuego como antes y con menús a precios contenidos, a 14,80 € entre semana café incluido y a 19,60 € los sábados. “Los sábados vienen clientes a los que les gusta combinar visitas a la zona y trabajamos también con mucho menú cerrado y concertado para ese día del fin de semana”, subraya.
Agradecido al “equipo estupendo” encabezado por Larraitz Echabe, que ejerce como titular del negocio, cuenta que en el Lara se sirve desde ese primer café de la mañana a una gran variedad de pinchos diferentes cada día. Tortillas, revueltos, chistorra, jamón pasado, vegetales y sabores tan tradicionales como los callos, menudicos o magras. "Y hoy, que queremos comer rápido y llegar pronto a casa, atendemos también a mucha gente que opta por llevársela", relata.