Los mejores amigos
Roni, el perro que se dejó abrazar por una niña
El maltrato que sufrió de cachorro hace que, cuatro años después, siga temiendo a los humanos


Publicado el 09/10/2025 a las 19:00
Roni no lo puede evitar. En cuanto una persona entra en su espacio comienza a gruñir. Pero lo hace reculando hacia atrás, como si él mismo se asustara de su reacción. "Es que le maltrataron mucho. Le cortaron las orejas y el rabo. ¿Por qué? Ni idea, no les gustaría que las tuviera caídas tipo labrador", cuentan Sandra Gómez Zabalza, empleada en una residencia, y Alberto Gil Royo, conserje, vecinos de Estella, sobre este perro de tamaño pequeño que adoptaron en Logroño hace cuatro años cuando tenía uno y medio. "Es curioso, a pesar de su temor, la primera noche que llegó a casa durmió con Alberto". Y lo que a la pareja les quedó muy claro es que Roni -el nombre que le pusieron en el refugio- podía tener mil miedos, pero no a los gatos. "Tenemos cuatro y desde el principio congenió con ellos de maravilla".
En cambio le aterrorizan los patinentes, un ruido fuerte o incluso si de pronto cae una hoja de un árbol. "Pero a los otros perros, no. Es más, si le parece que les están amenazando, sale en su defensa". Como Roni tiene un mirar castaño y dulce, que sigue a quienes pasan, una adolescente se acerca. Y Roni, se pone a gruñir. Alberto lo sujeta con cariño. "Los siento, tiene miedo a las pesonas", se disculpa. Y la chica lo entiende. "Una vez en Cantabria, de pronto vino una niña pequeña corriendo y sin que pudiéramos decirle nada lo abrazó. Nos quedamos blancos. Y Roni ni le gruñó, aunque veíamos que estaba temblando.
En casa es otra historia. Roni se deja querer y quiere mucho. "Es nuestro segundo perro adoptado. Y sabemos que por lo que les ha tocado vivir si cogen confianza son muy cariñosos, como Roni", dice la pareja que tiene muy claro que ellos no comprarán nunca un perro. "Es que creemos que hay muchos en el mundo que necesitan una segunda oportunidad", dice Alberto mientras acaricia a Roni que, ahora sí, está por fin tranquilo.