Estella
El bar del poli, otros arrendatarios pero siempre en casa
Entre una carta más tradicional aderezada con patacones, arepas, empanadas colombianas y un lugar también para los cócteles, los nicaragüenses Dannys Rivera y Sisley Meza llevan ahora las riendas del establecimiento de hostelería del polideportivo municipal de Estella


Publicado el 21/04/2025 a las 05:00
En el barrio Arieta de Estella, nada más cruzar el Ega por el puente de la Vía, los patacones xl con carne mechada aderezados con salsa de la casa conviven con hamburguesas, las ensaladas o los platos combinados. También con los cócteles y en breve con la terraza de verano que aprovechará las amplias aceras de la calle la Merindad para instalar la decena de mesas ya autorizadas. ¿El lugar? En las redes sociales, el Barpoli. La fórmula más breve que sus actuales arrendatarios han elegido para denominar al bar del polideportivo municipal de Estella.
El pabellón que abrió sus puertas por primera vez el 11 de mayo de 1995 fue cumpliendo años junto a su establecimiento de hostelería. Bar, cafetería y restaurante que la gestora de la instalación deportiva arrendaba a profesionales del sector. La pandemia torció las cosas en el amplio local que desde el verano de 2024 tiene en Dannys Rivera y Sisley Meza a sus nuevos arrendatarios.
De origen nicaragüense y vecinos de Estella, regentan el bar con la ayuda de Sandra López, la madre de Sisley que lleva las riendas en la cocina. Más reducido hoy que en otros tiempos porque la parte del antiguo restaurante se reconvirtió en sala para la práctica del yoga, mantiene su amplia barra con las mesas a las que se sumará por primera vez este verano ese espacio exterior.
Cuenta Sisley Meza que trabajaba de camarera y surgió la posibilidad de iniciar una nueva trayectoria en el bar del polideportivo. “Tenía amistad con la persona que lo estaba llevando entonces, me ofreció esa posibilidad y decidimos el arrendamiento”, relata. Es ella en realidad quien está a tiempo completo porque Dannys Rivera lo compagina con el trabajo en una empresa de Villatuerta.
De 9 a 21 horas de lunes a jueves, se trabaja más de cafetería. Un pincho o un café después de hacer deporte. O mientras se espera a que entrenen los hijos en una de las imágenes clásicas y más familiares de este espacio. Los jueves, siguen, se han sumado a la tradición del pincho pote con un aporte más latino que gusta mucho junto a la carta habitual. Y, de cara a mayo, piensan ya en incorporar el menú del día a la hora de comer.
Camino del año de andadura, reconocen que el principio sí ha resultado un poco duro aunque han ido aprendiendo con el paso de los meses y en momentos que no resultan fáciles para el sector. “Poco a poco nos hemos ido adaptando y viendo cuáles eran los gustos de los clientes. No solo a los latinos les gustan recetas como los patacones, las arepas o la empanada colombiana. El público español también lo pide mucho”, señalan refiriéndose también a los tacos con carne, otra de sus especialidades.
Y así, con una muy larga carta, en el bar con amplias cristaleras que asoman a la pista en la que han practicado deporte ya generaciones de estelleses, ambos confían en afianzar su proyecto. A un ritmo de lunes a jueves. A otro, el fin de semana. “Cuando el verano pasado pusimos ya unas mesas de terraza venía gente y nos decía que no sabía que había un bar aquí. Así que pensamos que cuando instalemos ya las autorizadas será también más visible”, añaden.
Lo será, seguro, para los visitantes. Porque para los de Estella ir al poli y a su bar significa estar en casa.