Accidente de Estella
La fiscal acusa al chófer de varios errores y reclama 3 años y 9 meses de cárcel
El chófer ha transmitido sus condolencias a la familia en el turno de última palabra del juicio: "Soy papá... esto es muy, muy duro"


Actualizado el 22/04/2024 a las 22:10
¿Falló el conductor o fallaron los frenos del autobús? El juicio por el accidente mortal ocurrido en enero de 2020 a la entrada de Estella, cuando un autocar fuera de control arrolló a un turismo y causó la muerte de dos niños, llegó este lunes a su fin. La fiscal achacó el suceso a un exceso de velocidad provocado por “una ausencia absoluta de cautela y omisión de las normas de cuidado” por parte del chófer, que no solo no utilizó todos los sistema de frenado a su alcance sino que aceleró. La defensa negó cualquier responsabilidad del conductor, reiterando que “nadie ha sido capaz de atribuir al conductor ese aumento de velocidad”. A su juicio, el autobús presentaba varias deficiencias y el sistema de frenado falló al quedarse sin aire.
Las conclusiones pusieron fin a seis días de juicio. Ahora será el Juzgado de lo Penal nº 2 el que dicte sentencia: las acusaciones piden al chófer 3 años y 9 meses de cárcel, así como 6 años sin poder conducir, mientras que la defensa reclama la absolución. En cuanto a al responsabilidad civil, lo único pendiente de sentencia son algunos apartados reclamados por la peatona herida, ya que la aseguradora ha abonado ya la mayor parte de una indemnización que en total supera los 638.500 euros por fallecimientos y personas heridas.
La fiscal rechazó que el autobús de La Estellesa, de diez años de antigüedad y que había pasado la ITV medio año antes, tuviera problemas. Resaltó que los comentarios de otros chóferes hacían referencia a que el freno era “algo tosco” y que los chivatos que se encendieron los días previos (sobre el ABS y EBS, sistemas de ayuda al frenado) “no eran tan graves” como subraya la defensa, ya que no aparecieron en el análisis posterior y pudieron deberse a fallos con los sensores. “Lo que está claro es que el autobús se pudo conducir con normalidad”, afirmó, destacando que ningún pasajero notó nada raro en el viaje entre Logroño y Estella.
La tesis principal de la defensa es que el sistema de frenos se quedó sin aire, según el informe de un ingeniero contratado de parte. Pero la fiscal calificó este informe de “farragoso” y cargado de hipótesis, frente a las respuestas “claras y contundentes” de los informes los mecánicos peritos, Guardia Civil y Policía Foral. Al respecto, apuntó que la supuesta falta de aire que afectó a los frenos es algo “altamente improbable”. Por contra, destaca que hubo dos “maniobras imprudentes” por parte del conductor: al acelerar al salir de la primera rotonda, lo que anuló el sistema del intarder (ayuda al sistema de frenada), y después por “no utilizar todos los mecanismos de deceleración”, como son el freno de pie (afirma que lo pisó repetidamente, “provocando que perdiera eficacia”), el intarder en una posición superior de ayuda de frenada (iba en el tres y podía subir hasta el cinco) y el freno de mano. Además, no se descarta que volviera a acelerar en la rotonda final. “Esta imprudencia, en un conductor profesional que conocía la ruta y estaba acostumbrado a cambiar de autobús hay que calificarla de grave”.


"Yo soy papá, lo siento mucho"
La vista acabó este lunes con el turno de la última palabra por parte del conductor. Inicialmente, dijo que no quería añadir nada, pero acto seguido pidió la palabra a la jueza. “Mis condolencias a la familia y a todos los que rodean a la familia. Es muy, muy duro... yo soy papá y lo siento mucho. Y gracias a todos ustedes por su comportamiento (dirigiéndose a jueza, fiscal y abogados), mil gracias”, concluyó entre lágrimas y antes de fundirse en un abrazo con su abogada.
La defensa reclama la absolución del chófer: "No se ha acreditado que la acción del chófer causara el accidente"
La tesis de la defensa es que el accidente se produjo por las “varias deficiencias” que tenía el autobús. Las concretó en dos fugas que dejaron sin aire el sistema de frenado y lo inutilizaron, tal como defiende un ingeniero contratado por el propio conductor, y también en dos fallos en los sistemas de frenado ABS y EBS, tal y como reflejaban dos chivatos encendidos y que “no se analizaron”. La abogada también quitó valor a la prueba pericial mecánica encargada por el juzgado (no apreció fallos), por “no ser representativa de las circunstancias en las que ocurrieron el accidente”. Aseguró que no hay pruebas para responsabilizar al conductor. “No se ha acreditado que la acción del chófer causara el accidente”, concluyó.
La Policía Foral achacó el accidente a maniobras incorrectas del conductor, que “aceleró en lugar de frenar”, y la Guardia Civil destacó que daba la impresión de que el chófer “no gestionó bien la bajada”. Ante estas pruebas, la abogada criticó que la Policía Foral no llevó a cabo las pruebas necesarias para investigar el accidente y las velocidades durante la bajada. Con respecto a la Guardia Civil, la letrada destacó que solo hablan de una aceleración al inicio de la cuesta, “sin poder achacar a si debe o no a la acción del conductor”.
La defensa resaltó la labor de su perito, que fue quien descubrió dos fugas de aire al examinar el vehículo, algo que a su entender no se había hecho antes. Y esta fuga de aire, añadió, fue la que dejó al autobús sin frenos durante la bajada. “Todo el sistema dejó de funcionar”. Para sostener su postura destacó que los dos conductores que condujeron el autobús los días previos advirtieron de problemas con los chivatos, que su defendido informó al mecánico de la empresa esa misma mañana de que no frenaba bien, “y no se hizo absolutamente nada”, y que la cuidadora del primer viaje declaró que tenía la sensación de que no frenaba bien. “El conductor adoptó una actitud prudente en todos los trayectos. Y el vehículo frenó hasta que dejó de frenar”.
Acusación particular en nombre de la familia: "No se buscaba acusar sino esclarecer"
El abogado de la familia que perdió a sus dos hijos en el accidente se adhirió a la petición del Ministerio fiscal. “Aquí no se trata de acusar sino de esclarecer. Y las pruebas conducen a que los hechos ocurrieron tal y como Fiscalía y nosotros decimos”. Resaltó que la defensa no ha impugnado el informe pericial mecánico encargado por el juzgado, que calificó de “absolutamente claro y didáctico”, en contraposición con el presentado por la defensa, al que acusó de “falta de seriedad y fundamentación”, así como de partir de premisas erróneas. También agradeció, en nombre de la familia, todo el trabajo desarrollado por Fiscalía y los cuerpos policiales en todo este caso.
El abogado de La Estellesa, por su parte, resaltó que el accidente no estuvo causado por el autobús. “La abundante prueba pericial y técnica ha sido especialmente concluyente”.