Sanidad
Un viaje de una hora desde Tierra Estella para dar a luz
Una generación de mujeres de Tierra Estella que vino al mundo en el García Orcoyen afronta ahora tener a sus hijos lejos de casa


Publicado el 09/12/2023 a las 05:00
A lo largo del próximo mes, según datos del departamento de salud, 25 mujeres de la merindad darán a luz. Una generación nacida en el hospital que Estella inauguró en 1977, su centro comarcal de referencia cerrado desde este 7 de diciembre a los nacimientos de manera temporal y sin fecha para la reapertura del servicio.
Derivadas mientras al Hospital Universitario de Navarra (HUN), en Pamplona, o al Reina Sofía de Tudela, la medida supondrá desplazamientos de una hora desde las localidades del sur de la merindad o de valles como Améscoa. Sin saber dónde les tocará finalmente dar a luz, si llegarán a Estella en su coche para ser llevadas luego en ambulancia a la capital y con temor ante el tiempo en la carretera, viven la recta final de su gestación con inquietud, incertidumbre y menos tranquilas de lo que esperaban.
VIRGINIA LEÓN FRANCO (SAN ADRIÁN): "ME PREOCUPA PONERME DE PARTO EN EL COCHE"
Madre de una niña de seis años, la adrianesa Virginia León Franco sale este sábado de cuentas. Hace 39 años ella vino al mundo en el García Orcoyen, su “hospital de toda la vida” y en el que se siente en casa pero por el que ahora pasará de largo. No se plantea la opción de Tudela, así que su segundo hijo nacerá pamplonés.
Antes, le espera una distancia de 80 kilómetros si va a la capital pasando por Estella y coge la A-12. Algo más, 83, si viaja por la AP-15 aunque para ello tenga que llegar a Tafalla por Peralta. Una hora, en cualquier caso. “Tudela tampoco está al lado, tenemos unos 40 minutos y ni se me pasa por la cabeza. No por nada, sino porque no conozco nada de allí. Así que iré directamente a Pamplona, pero nadie me ha dicho más de cómo tengo que hacerlo. Lo que sé lo conozco por la prensa”, dice.
Cuenta que ya la experiencia en Estella a lo largo de este embarazo no ha sido como el del primero, en 2017. “Cuando me tocó la ecografía de las 28 semanas tuve que ir a Pamplona porque no había aquí ginecólogo en ese momento. Fui un poco desconcertada, no conozco nada de allí y a lo largo de este tiempo, en las consultas que he tenido, ha habido siempre ginecólogos distintos. Todo muy diferente a la experiencia de hace seis años”.
A Virginia León le preocupa el viaje por carretera y que pueda ponerse de parto en el coche. En esta cuenta atrás, está planificando quién viajará con ella porque su marido tendrá que aparcar al llegar, lo que no es fácil en el HUN, y algún familiar deberá acceder con ella al hospital mientras. “Siento mucho lo de Estella, también es algo sentimental. No sé si es por nuestra zona de confort, porque hemos nacido allí , pero así lo veo”.
MARTA ARRÓNIZ ROMERO (MENDAVIA): "CONFÍO EN QUE SE ARREGLE Y LO QUIERO VER DESDE LA TRANQUILIDAD"
También primeriza, la mendaviesa Marta Arróniz Romero se encuentra en la semana 35 de una gestación que llegará a término hacia el 11 de enero. “Cuando me enteré de la noticia, lo viví con incertidumbre. Sabía que faltaban ginecólogos pero yo he llevado todo el embarazo en Estella y no he tenido ningún problema ni me ha faltado ninguna de las citas y siempre han estado súper atentos”, detalla. Confía en que la situación se reconduzca pronto pero mientras, dice, prefiere vivirlo con positividad. “Quiero verlo de forma tranquila y pensar que es una circunstancia que no se va a prolongar. Me falta información para saberlo”. En su caso, reconoce, la situación es diferente que otras compañeras por la familia que tiene en Pamplona. Más que en Estella lo que, tiene claro, le facilitará un parto en la capital, a 76 kilómetros de su pueblo.
NOELIA MARÍN PALOP (AZAGRA): "SI TODAS VAMOS ALLÍ, SE LLENARÁ PAMPLONA"
A sus 26 años, la azagresa Noelia Marín Palop espera a su primer hijo para primeros de febrero. Con más margen que otras compañeras pero con las mismas dudas sobre dónde nacerá su pequeño. “Sinceramente, me parece vergonzoso que no haya ginecólogo en un hospital como Estella. Ya en la semana 20 me mandaron a Pamplona y es una situación que me preocupa. Si, además, nos acaban metiendo a todas en Pamplona y las de nuestra zona coincidimos con las embarazadas de allí en los partos, puede que acabemos llenando también aquello”.
La joven tiene claro también que, si le toca, preferirá seguir hasta Pamplona , a una hora de camino que a Tudela, a una distancia considerable. “Estella aporta mucha seguridad y más tranquilidad, lo contrario no me hace ninguna gracia siendo además primeriza”.
AMAIA LÓPEZ IRIARTE (ARTAZA, AMÉSCOA BAJA): "ESTO NO AYUDA CUANDO NECESITAS TRANQUILIDAD"
El concejo amescoano de Artaza enganchó a la pamplonesa Amaia López Iriarte, profesora de yoga que lo eligió para su proyecto familiar y profesional. Embarazada de 37 semanas, espera su tercer hijo hacia el 30 de diciembre. En un momento -explica- en el que te sientes vulnerable, afrontar una hora de viaje genera inseguridad y frustración. Más cuando sus dos partos anteriores fueron rápidos.
Aunque son 60 los kilómetros a la capital, tendrá que llegar a Estella, cruzarla, seguir por la autovía y entrar en Pamplona. No menos de esa hora que le preocupa. “Con esta centralización, al final se queda todo colapsado y favorece la despoblación de lugares donde vivimos en los que ya de por sí tenemos menos servicios y más dificultad para acceder a ellos”.
Ha sido todo tan de repente que no ha tenido margen para planificar esos días. “Es un agobio cuando lo que necesitas es estar tranquila”, indica. Y Lamenta que, durante este embarazo, le ha faltado un ginecólogo de referencia y la seguridad que da contar con un especialista habitual sin cambios en cada consulta.
NOEMÍ AMATRIA GALDEANO (SAN ADRIÁN): "UNA FAENA TREMENDA, A PEOR EN VEZ DE MEJORAR"
Primeriza en la semana 34 de gestación, la adrianesa Noemí Amatria Galdeano, de 35 años, se convertirá en madre hacia el 20 de enero. No sabe si la situación le permitirá ya hacerlo en Estella, donde ha nacido, o le tocará también desplazarse. “Me quedé congelada cuando me enteré. El mismo día 7 tuve la última revisión en Estella y ahora me quedan la monitores. No sé si lo habrán arreglado cuando me toque, pero esto es una faena tremenda. ¿Qué haces si empiezas con contracciones fuertes en el coche? Puede ser un suplicio una hora en la carretera y, además, en el siglo en el que estamos, en vez de mejorar vamos a peor”, lamenta. En su caso, tiene claro que irá a Pamplona y no a Tudela, aunque por cuestiones familiares para ella la situación puede ser más fácil que para otras compañeras. “Mi marido es de Miranda de Arga y, si no puedo tenerlo en Estella, me iré allí para estar más cerca de Pamplona. Al menos, podré llegar en media hora”.

