Sociedad
Las hermanas Garrués ponen guapa a la giganta
Como ha anunciado la comparsa de Estella, la reina negra necesita una sesión de peluquería y nadie mejor para encargarse que quienes durante décadas vistieron, arreglaron y repararon las figuras


Publicado el 15/02/2022 a las 06:00
La comparsa de gigantes y cabezudos de Estella lo comunicaba hace unos días. Después de 35 años, la reina negra necesitaba una sesión de peluquería y nadie mejor para encargarse de ella que dos hermanas que han tenido durante décadas un papel fundamental en la historia de sus figuras. De las ocho, las cuatro originales de 1905 y sus réplicas de 1988 a las que pertenece la que ahora Aurora e Isabel Garrués El Cid pondrán guapa en su domicilio de la ciudad. Durante años, confeccionaron sus ropas, las vistieron, las repararon e hicieron los arreglos necesarios para tenerlo todo a punto en fiestas. Y lo mismo puede contarse de los cabezudos.
Un papel discreto y casi en el anonimato de un tiempo que ahora las dos recuerdan con esta nueva tarea entre las manos. A sus 90 años, Aurora Garrués explica cómo entonces las fiestas para ellas empezaban en junio, cuando tocaba acelerar los preparativos. En tantas décadas de colaboración, cada una de las hermanas Garrués desempeñó una tarea. Hija de sastre, Aurora se encargó de confeccionar la ropa de los ocho gigantes y de los cabezudos en distintas ocasiones hasta 2007, cuando asumió el último encargo. Un cometido laborioso pero que dejaba momentos de mucha satisfacción cuando salían a la calle. “Me gustaba mucho verles pasar por la calle Mayor, con la capa de los reyes negros que abarcaban toda su anchura y que tenía que confeccionar con tela de cortina muy ancha”, cuenta.


No solo era la ropa. Prepararles para fiestas implicaba también pintar las figuras y ahí entraba Isabel, la menor de las hermanas. “No solo pintarlos porque, al ser de cartón, en invierno se contrae y en verano se dilata. Así que había que quitarles todo lo viejo, hacíamos papel maché y lo rellenábamos dándole la misma forma que tenía”, subraya Aurora de una época en la que, sin tiendas de manualidades a las que acudir a comprar, había que inventar sobre la marcha.
EN EL ÁLBUM DE FOTOS
En su álbum de fotos está el recorrido gráfico de todos estos años, los recortes de prensa sobre la comparsa y una pequeña muestra de cada una de las telas que utilizó para vestirlos. Cada una tiene su historia, desde cómo hizo la mantilla a lo difícil que le resultó encontrar el morado de uno de los vestidos.
Isabel Garrués señala que, cuando la comparsa les planteó ahora el peinado de la reina negra, se animaron porque era un encargo diferente a los que asumieron años atrás. El paso del tiempo había estropeado la peluca que otra estellesa, Julia Ros, hizo para ella hace más de tres décadas. Lo primero, detallan las hermanas, ha sido, con la acetona como disolvente, retirar los restos de la anterior.
Luego, ponerse manos a la obra para encontrar las pelucas con las que armar el peinado. En tiendas y en Internet, con la ayuda de familiares, han reunido unas cuantas para seleccionar las que más juego pueden dar. “Pondremos una tela negra para que sirva de base y facilitar que en el futuro se pueda quitar. Luego, cortaremos e iremos adaptando”, detallan sobre un trabajo para el que se ayudarán del cañamazo y el crepé. Quedará, finalmente, fijar el estilo con el que lucirá en las fiestas de 2022.