Tierras de Iranzu cierra el año más duro para sus 93 empresas asociadas
La entidad turística ha podido, adaptándose a cada momento, seguir con el calendario previsto


Actualizado el 15/12/2020 a las 06:00
Satisfecha pese a todo por los proyectos llevados a cabo dentro de sus posibilidades a lo largo de su año más duro aún con las “adversas circunstancias de la pandemia”. La asociación turística Tierras de Iranzu despide así un 2020 en el que sus iniciativas -las que sobre todo a lo largo del verano e inicios de otoño pudo llevar a cabo- han tenido una gran acogida. “Toda esta coyuntura que estamos viviendo ha supuesto y supone un gran reto en todos los sentidos en nuestro funcionamiento por las sucesivas adaptaciones a las normas sanitarias vigentes”, subraya la entidad a través de su gerente, Charo Apesteguía. La asociación se refiere igualmente a los problemas de masificación generados este verano en sus recursos naturales y a las dificultades que han sufrido de forma general todas las pymes, especialmente las cerradas durante varios meses por la pandemia.
Aún con este contexto, solo en su punto de información del Monasterio de Iranzu se ha atendido a 9.000 personas. Muy concurrido, la mitad de estos visitantes llegó desde Navarra. Un 25% lo hizo del País Vasco, un 15% de La Rioja y el 10% restante de otras comunidades. “La verdad es que ha sido muy difícil y, sobre todo para las pymes, con circunstancias muy adversas y parte de ellas cerradas durante muchos meses. Dentro de todo esto, hemos realizado un gran esfuerzo, todo lo que nos ha resultado posible hacer, por adaptarnos a las circunstancias, solidarizarnos con nuestras empresas e intentar dentro de todo enamorar a ese visitante que nos ha venido”, subraya su responsable técnica.
En un ejercicio en el que la entidad ha eximido de la totalidad de las cuotas a sus 93 empresas asociadas en esa solidaridad con la situación vivida y -según explica- gestionado compras conjuntas de material sanitario como geles hidroalcohólicos, termómetros, mascarillas y pantallas faciales por valor de 6.000 euros, considera que su oferta de experiencias rurales ha sido positivamente valorada por los visitantes. “No solo les hemos recuperado, sino que hemos logrado atraer y enamorar a nuevos visitantes acostumbrados a viajar a otros destinos de playa y urbanos y que este año han experimentado por primera vez nuestro destino con gran valoración de nuestra oferta”, subraya.
ADAPTADAS, PERO POSIBLES
Aún con las restricciones de la pandemia y especialmente a lo largo del verano e inicios del otoño, explica que han podido llevar a cabo las iniciativas diseñadas a principios de 2020 adaptados a los sucesivos protocolos marcados desde el Gobierno de Navarra, una gestión en la que agradece el papel desempeñado por los voluntarios de las distintas localidades. Entre ellos, destaca la campaña de residuos cero con los proyectos de acogida tanto en el embalse de Alloz como en otras áreas naturales de su territorio y la asistencia a ferias en Valladolid, Fitur o Navartur.
También las ecorrutas teatralizadas al Cañón del río Iranzu con cinco representaciones teatrales a lo largo de julio y las ecojornadas en Lezaun ese mismo mes. Durante el verano, antes de que se produjera el nuevo cierre perimetral en la Comunidad foral, puso en marcha la Batalla de Valdejunquera en agosto con recreaciones teatrales, música antigua y gastronomía medieval. “La respuesta fue fantástica no pudiendo acoger la gran demanda generada. Participaron 1.500 personas con los aforos permitidos y 550 no pudieron hacerlo”.
Tierras de Iranzu destaca parecida experiencia con El bosque mágico, seis representaciones teatrales ya en septiembre y octubre con 17 actores implicados en la recreación de la mitología vasca y la etnografía en el Cañón del río Iranzu. “Hubo más de 700 soliclitudes en este caso que no pudimos atender”, subraya. En su balance, se refiere igualmente a Los Ecos de Otoño, magia y música para los fines de semana de septiembre y octubre con una “espectacular acogida” que convocó a 4.000 personas en las diferentes actuaciones. “En todas nuestras eco experiencias, adaptadas a la normativa de cada momento, destacan las realizadas al aire libre, como las actividades acuáticas en Alloz, que cuatriplicaron su demanda, la granja escuela Basabere, las queserías, mielerías, escalada, parapente”, enumera.