Miranda de Arga: chispa, flores y sentimiento
No faltaron las jotas en la Salve, que precedieron al cohete lanzado por los ediles Justo Sesma y Óscar Aoiz. Este año, un 20% más de músculo financiero para fiestas


Publicado el 23/08/2025 a las 18:08
Deseos de disfrute sano y respeto y recuerdos fueron los expresados en bilingüe desde el ayuntamiento habilitado en un palacio, el de los Colomos que ordenó construir en 1695 Juan José Vizcaíno y Vizcaíno, noble mirandés y caballero de la Orden de Santiago. Asomó en su pequeño balcón una dedicatoria oral a cuántos “mirandeses ya no están, por los que están y por los que vendrán”, formulada por Justo Sesma Alfaro, prejubilado de 60 años de edad y con un vínculo especial con el palacio, donde desempeña funciones de concejal por Iniciativa por Miranda. “Aquí nació mi padre, que en 1979, en la primera corporación de la democracia, lanzó también el cohete”. Su compañero de formación y responsabilidad pública, Óscar Aoiz Berango ‘Txanpi’, trabajador de Pelzer, en Tafalla, de 47 años de edad, trasladó en euskera un mensaje del Ayuntamiento “para que todo el bueno se lo pase bien”. Incidió en la consigna de respeto y trasladó una reivindicación a favor de Palestina con una exhibición efímera de una bandera. La chispa encendida al alimón desató un eco poderoso en el cielo, con réplica a pie de calle de una concurrencia, anhelante de fiesta y precavida en la sombra del incordio del sol.
Una hora antes, asumió el menor de los dos concejales protagonistas la encomienda de portar la bandera municipal, como corporativo más joven. Lo hizo por la calle de los Pilares, marcando el ritmo de andadura de la comitiva oficial. Por delante, algo menos de medio kilómetro de ascensión hasta la ermita de la Virgen del Castillo, copatrona con San Benito, de la localidad. A mitad de camino, la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, erigida como hito religioso donde abunda la historia labrada en piedra. Desnudos los cuellos, blanco y roja la indumentaria predominante, los feligreses recibieron a los corporativos en el templo alzado en la atalaya en la que se venera a la copatrona y se divisa el horizonte de montes y cultivos.
Fue empezar la Salve y escucharse la primera jota, de melodía similar a la cantada a San Fermín en Pamplona por su fiesta, pero con letra adaptada a la Virgen del Castillo. El Orfeón Mirandés, coordinado este sábado por Miki Morrás, emocionó con la apertura musical y con el resto de jotas que hilvanaron el oficio.
Una de ellas sirvió de fondo a la ofrenda floral de niños y mayores, anticipada por el depósito de un centro a cargo de la concejala de UPN, Gloria Ávila Gaona, en representación del conjunto de la corporación. Originaria de la provincia ecuatoria de Loja, acumula 25 años de residencia en Miranda de Arga. Su compañero, Jaime Zabaleta Ibero, resaltó la “gran devoción” que se siente por la Virgen del Castillo.
Dice la alcaldesa, Pilar Ibero (Iniciativa por Miranda), que “el mejor día de fiestas es el primero, por la Salve y también por el cohete”. Su opinión es a título individual, como un sentimiento alimentado desde “que era niña”.
MÁS DINERO PARA FIESTAS
Correspondió a ella y a sus compañeros oficiar de anfitriones de las autoridades locales venidas principalmente de municipios de la Zona Media, como Lerín, Olite, Larraga o Artajona. También estuvo el alcalde de Zizur, Jon Gondán.
En un receso del recibimiento institucional, la primera edil destacó el esfuerzo económico realizado como sostén de los seis días festivos. Como dijo, el presupuesto se situará en torno a los 100.000 euros, 20.000 más aproximadamente que el año pasado. “Cuando entramos en el ayuntamiento en 2023, era de unos 70.000 y ya veíamos que los gastos eran mayores”. Los principales -apuntó-, los derivados de los contratos con los conjuntos musicales. Así, con mayor músculo financiero, se sumergió Miranda de Arga en la fiesta sin olvidar sus raíces que se asoman como un mirador al río que aclara su nombre y ubicación.
