Marcilla se suma a las fiestas

La fiestas, que durarán hasta el 30, comenzaron este sábado homenajeando a Joseba Malo por su implicación en el pueblo

Imágenes del cohete de Marcilla
Imágenes del cohete de Marcilla./JESÚS GARZARON

Irune Abadía Esain

Publicado el 23/08/2025 a las 20:58

El Comezón daba inicio este sábado a las fiestas patronales de Marcilla en honor a San Bartolomé, que durarán hasta el próximo sábado 30. Daniel Navarro Asenjo, concejal municipal (UPN) de 49 años, fue el elegido para prender la mecha. Navarro, agradecido, afirmaba tener un vínculo muy especial con las fiestas: “He sido miembro de muchas asociaciones que me han hecho vivirlas siempre muy intensamente. Este año me hace especial ilusión por el cohete y porque, después de 27 años en el grupo de danzas, mañana voy a bailar con mis hijos (de 18 y 15 años) por primera vez. Es algo que me llena mucho”. El cohetero, aunque no quiso explayarse demasiado en su discurso para que empezase la fiesta cuanto antes, reconoció acordarse en un momento tan especial de los que ya no están, de los que fueron a visitarles y de su tía Maribel, que le iba a esta viendo desde un balcón de la plaza.

Así, la celebración, amenizada por la Banda Municipal y la charanga El Cohete, se extendió por el pueblo a la una del mediodía. “Esto es súper bonito, ver a la gente, ver cómo bailan...”, comentaban Ana Díaz y Matilde Ezquerro, marcillesas de 85 años.

PAÑUELO DE HONOR

Otro que vivió la celebración de una manera muy especial fue Joseba Malo Navarro, hostelero de 37 años, a quien Marcilla quiso reconocer con el ‘Pañuelo rojo’ por su implicación altruista en la localidad desde los 12 años. Y es que, como recordaba Esther Villanueva, la alcaldesa, desde muy temprana edad, Joseba apuntaba a ser homenajeado algún día: “Miembro de la charanga, de la comparsa, de la Banda Joven, de la Banda Municipal, monitor de scouts, danzante… nos ha demostrado con creces que se lo merece”.

Sin embargo, la ausencia de Malo llamaba la atención de los foráneos. Otro momento aún más importante les citaba este sábado a su mujer y a él en el paritorio: padres primerizos. La alegría era doble.

En su ausencia, el pañuelo se lo colocó el concejal Agustín Murugarren, de relación cercana con la familia, a su sobrino Lander y, su cuñada, Andrea, leyó unos agradecimientos que el homenajeado había preparado: “Quiero dejar claro que este reconocimiento se lo merecen todas las personas que están al pie del cañón. Detrás de cada paso que damos por nuestro pueblo, hay muchas manos que trabajan en silencio, día tras día, con la misma ilusión y entrega. Esto no va de uno, va de todos”.

Los padres de Malo, Cayo y Mari Carmen, visiblemente emocionados, sí pudieron presenciar el acto. “Estamos muy orgullosos. Esto es lo máximo que te puede dar el pueblo”, reconocía él, que calificó a su hijo como “un buen hombre”. La alcaldesa concluía sus palabras, que la familia haría llegar a Malo: “No hay duda de que las tradiciones de Marcilla son la pasión de Joseba, más la que, a partir de hoy, tiene en su mano. Ojalá sirva de ejemplo para nuevas generaciones”. 

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