58 segundos de carrera sin heridos en el quinto Pilón de Falces
Las redes de Eugenio Mateo, ganadería de Cárcar, protagonizaron el quinto encierro del Pilón de Falces
Actualizado el 21/08/2025 a las 19:50
Por quinta jornada consecutiva, los corredores acudieron a los barrancos de Falces para correr el encierro del Pilón, protagonizado por las vacas de Eulogio Mateo, de Cárcar. Un encierro rápido, de apenas 58 segundos, en el que no hubo heridos, pero si emoción.
Como cada día, el encierrillo de las 7.30 horas fue tema de conversación en las cuestas del recorrido. La subida de los animales al corral se convierte en reflejo de lo que esperan los corredores que ocurra en la bajada.
“¿Cómo han subido?”, preguntaba alguno que llegó apurado al encierro. Arnau Soler, corredor catalán de 20 años que presenció el encierrillo, respondía: “Bien, agrupadas. Una se ha despegado un poco, pero la han seguido”, aseguró poniendo calma.
El catalán, que suele acudir a todas las subidas, añadió que de los últimos encierrillos, este fue en el que mejor vio a las vacas.
Ya situado en el ecuador de esta edición, hizo una valoración sobre las carreras vistas hasta el momento. “El primero fue muy bueno y tranquilo para correr y los otros han sido un poco caóticos, pero es la esencia del pilón”, indicó.
Con esta sentencia se dispuso a realizar los últimos calentamientos previos a la suelta de unas vacas que “son fuertes y rápidas, pero otros años han bajado bien, muy agrupaditas”.
PELIGRO AL FINAL
En esta ocasión no fue de otra forma. A las 9.00 horas se lanzaron los dos cohete que marcan el inicio del Pilón y las puertas del corral se abrieron. Los diez animales de capa castaña se lanzaron al descenso. Aunque uno de ellos amagó con subir la ladera que acompaña el recorrido por el lateral derecho, se reunió de nuevo rápidamente al resto de la manada.
El descenso fue rápido, agrupado y apenas hubo caídas, aunque los animales descendieron cabeceando hacía los laterales del recorrido desde su salida. En el último tramo, llegó el peligro. Una de las vacas arremetió contra varios mozos y enganchó la camisa de un corredor que fue lanzado cuesta abajo, hasta que, al alcanzar el final del tramo, logró zafarse del animal.
Todo quedó en un susto y, en este quinto encierro, que terminó en 58 segundos, DYA Navarra no atendió a ningún herido.
