Tafalla
Los 135 años de Ultramarinos Baztán, un pequeño comercio en Tafalla con una gran historia
En 1889 abrió sus puertas en el centro de la ciudad del Cidacos Casa Ciordia, un negocio dedicado a la alfarería que, años después, ya en la segunda generación, cambió su denominación y se especializó en producto local. Mª Asun Esparza, la tercera generación, es quien hoy en día atiende tras el mostrador


Publicado el 11/06/2025 a las 11:56
Una historia más que centenaria es la que comenzó a escribir Ultramarinos Baztán en el comercio local de Tafalla. Hay que remontarse al año 1889 que fue cuando, con el nombre de Casa Ciordia entonces y dedicado en aquellos momentos a la alfarería, empezó la actividad este este establecimiento de mano del matrimonio formado por Jesús Ciordia y Felisa Espinal. Ellos eran los tíos de Mercedes Baztán, madre de Mª Asun Esparza Baztán, quien atiende hoy tras el mostrador de una tienda que, en la calle Escuelas Pías de la ciudad del Cidacos, mantiene la esencia original con una fachada de aire bohemio en la que sigue predominando el color verde. “La fachada llama la atención porque recuerda a una tienda de las de antes. Y el interior conserva estos toques centenarios que nos recuerdan la historia, de donde venimos”, describe.
Mª Asun Esparza, a quien muchos en Tafalla conocen como ‘Txaneta’, lleva el comercio en las venas. Ejerció como concejala de Comercio y Turismo y actualmente preside la Asociación de Comerciantes de Tafalla, Ascota. “Mi madre venía de una familia con ocho hermanos mientras que sus tíos, Jesús y Felisa, no tenían hijos. La acogieron en su casa, la criaron y ella ya desde bien pequeña comenzó a ayudarles en la tienda”, cuenta. Con su madre y su padre, Jesús Baztán, ya al frente de negocio se produjo el cambio de género. Se abandonó la alfarería para centrarse en otro tipo de productos, sobre todo de alimentación. Llegó entonces el cambio de nombre, pasó a ser Ultramarinos Baztán. Desde entonces tiene en algunos productos como las legumbres o el bacalao la seña de identidad.
En todo este tiempo, dice, ha intentado en la medida de lo posible mantener los mismos proveedores ya que, subraya, han sido los que a lo largo de los años le han dado a la tienda la fama que tiene hoy en día. “Muchos son, como yo, descendientes de quienes comenzaron a trabajar con mis padres y creo firmemente que debemos apoyarnos unos a otros, generación tras generación”, opina.
Tras el mostrador le ha tocado celebrar a Mª Asun los 135 años, más recientemente, pero tiempo atrás también conmemoró los 125 años. Una cifra, se muestra consciente, poco habitual en un pequeño comercio. Cuenta que en todo este tiempo ha habido momentos muy buenos pero otros que no lo han sido tanto refiriéndose a los momentos más complicados de la crisis, entre 2008 y 2009. “La situación se puso difícil pero no tiré la toalla, empecé a moverme para buscarme la vida”, indica satisfecha para asegurar que, ahora mismo, la tienda goza “de buena salud”.
Una afirmación que bien sabe no pueden compartir muchos compañeros de sector. Para revertir esa situación desde la asociación de comerciantes que preside promueven diferentes acciones y campañas de dinamización de las compras y fidelización de la clientela. Y a toda ella, a los clientes de toda la vida, a los hijos e hijas de quienes ya fueron clientes, y a quienes atraviesan la puerta por primera vez quiere dar Mª Asun Esparza las gracias. Muchos son de Tafalla pero también compran en Ultramarinos Baztán quienes vienen de Pitillas, San Martín de Unx y los pueblos de la Valdorba “Sin todos ellos no habríamos llegado a celebrar los 135 años, el protagonismo es de ellos”, agradece. De momento, la tradición familiar termina en ella ya que parece que la cuarta generación seguirá otros derroteros profesionales pero, de momento, Ultramarinos Baztán seguirá con las puertas abiertas ampliando una historia que cada día siguen escribiendo sus clientes.