Comercio
Un espacio para el marketing y la creatividad en Tafalla
Itziar Vélaz decidió dar el paso de emprender con Estudio Cayena para, entre otras cosas, ofrecer un buen servicio de comunicación digital al sector comercial local


Publicado el 26/05/2025 a las 05:00
Detectar la necesidad que tenía el comercio local de Tafalla y sus alrededores de tener una buena comunicación digital fue lo que animó a la tafallesa Itziar Vélaz Díaz, de 26 años, a abrir en la ciudad del Cidacos, en un local del centro comercial Recoletas, su propio estudio de marketing, un espacio con el que buscaba desarrollarse profesionalmente de una forma, cuenta, que le hiciera sentir “realizada y feliz”. Nació así en 2024 Estudio Cayena. “Yo como especialista de marketing ofrezco dirección de la comunicación de los negocios, elaborando estrategias y contenido. Además, cuento con mi equipo para ofrecer diseño gráfico e ilustración. Nos especializamos en contenido orgánico, ya que consideramos que, con la dosis correcta de creatividad y ganas, este tipo de contenido es la acción más eficaz”, indica.
Esta joven estudió y trabajó en Madrid durante un año antes de volver a Tafalla ya que, considera, en la capital no iba a conseguir el desarrollo profesional y personal que buscaba. Asentada ya en la ciudad del Cidacos, explica que en Estudio Cayena tienen su propio método que les proporciona buenos resultados. “Un buen diseño, un buen vídeo, una buena foto es la que es capaz de transmitir el mensaje generando una emoción y eso solamente se consigue si conectas con el cliente. Por eso priorizo en mi trabajo la relación que construyo con ellos”, subraya.
Itziar Vélaz agradece la respuesta que le han brindado sus clientes en el poco tiempo que todavía lleva el estudio abierto -cumplirá un año el próximo mes de junio-. La acogida, resalta, ha sido “muy buena” gracias tanto al boca a boca como a las redes sociales. Esta joven tafallesa celebra los éxitos de cada uno de sus clientes “como una alegría propia” lo que evidencia el “gran amor emocional que rodea mi trabajo”. “Creo que hacía falta ofrecer estos servicios y otra manera de hacer las cosas ya que la demanda ha sido alta”, constata esta emprendedora quien define la aventura de emprender “como una montaña rusa de emociones”, una experiencia que enseña a valorar el trabajo y el esfuerzo que hay detrás de todo lo que la rodea. Desde esta experiencia y consciente de las dificultades que dar el paso entraña ya que los recursos, lamenta, son muy limitados, anima a quien lo esté meditando a dar el paso.