Hostelería
Un espacio para el café entre libros en La Vieja Gramola de Tafalla
En el corazón de la ciudad del Cidacos, esta cafetería regentada por Verónica Garrido y Harold Elorz acoge también presentaciones de libros y actuaciones de música en directo


Publicado el 21/04/2025 a las 05:00
En pleno corazón de Tafalla, en la avenida Severino Fernández, frente a los paseos, el olor a café natural se cuela cada vez que alguien abre las puertas de La Vieja Gramola, una cafetería con encanto que abrió sus puertas hace casi una década en lo que hasta entonces era una bajera y años atrás había funcionado como gimnasio. Pero fue Judith Garciandía quien entonces decidió montar este establecimiento, una cafetería acogedora referente hoy por su café y sus populares ‘alpargatas’, uno de los dulces con más éxito de su mostrador.
Hace ya un tiempo que Verónica Garrido y Harold Elorz asumieron las riendas del negocio. Ambos acumulaban experiencia previa en el sector hostelero tras más de quince años trabajando juntos. Ahora en La Vieja Gramola se turnan para cubrir los horarios y no tener que cerrar ningún día de la semana. Café natural, capuchino, vienés o frappés figuran en la lista de cafés que deja espacio también a una amplia selección de tés. “Al llegar el calor vamos a incorporar los tés fríos y alguna sorpresa más”, avanza Garrido, que apunta a los refrescos, zumos, cervezas y combinados como otras bebidas de la carta.
La bollería industrial llega hasta La Vieja Gramola desde un obrador de Peralta mientras que de la más artesana se encarga la pastelería estellesa ‘La Mayorquina’. “Nos hace las alpargatas, trenzas, palmeras y galletas”, cuenta Verónica. Para los paladares más salados, la cafetería reserva en su carta tostadas o mini bocadillos de tortilla. Una carta abierta a todos los gustos de una clientela que, bajo encargo, puede disfrutar en la cafetería de meriendas tanto dulces o saladas. “Siempre estamos abiertos a sugerencias”, asegura.
Y la misma importancia que se dedica al café se brinda en La Vieja Gramola a los libros, a los cuales dedica un espacio en el que el sofá invita a la lectura pausada, sin prisas. A ello contribuye también una música acorde con el ambiente, que permite entablar conversaciones sin molestar y sumergirse entre las líneas de los libros allí disponibles.
“Hay gente que nos trae sus libros viejos y aquí les damos una segunda vida”, apunta Verónica, que se refiere también al rincón infantil recién incorporado para animar en la práctica lectora a los más pequeños.
Y en este paso más por parte de los responsables de la cafetería por abrirla a nuevos escenarios, se han cerrado ya las presentaciones de algunos libros buscando así ceder un espacio a los escritores que quieran dar a conocer su obra al público en una atmósfera más cercana. “Nuestra cafetería está abierta a más opciones como reuniones, charlas, quedadas de lectura… es un lugar acogedor para pequeños grupos”, incide. En los últimos tiempos La Vieja Gramola ha acogido también actuaciones en directo con entrada gratuita. La próxima será el sábado 26 de abril, cuando recalará en el establecimiento el cantautor peruano Wayo. Comenzará a las 19.30 horas.
De todas estas novedades y citas culturales se va informando a través de las redes sociales de la cafetería, tanto en Facebook como Instagram. Las nuevas propuestas están siendo muy bien recibidas por parte de la clientela, alguna ya fija en la cafetería, de perfil muy variado que acude de forma asidua. “Estamos bien situados y eso sin duda ayuda. Mucha gente que va por el paseo se acerca y también quienes acuden de visita a sus familiares en las residencias de mayores cercanas. Tenemos mucha clientela ya fija”, agradecen.