El novillero Miguel Serrano sufrió una cornada en el muslo izquierdo en una gran tarde en Peralta
La novillada de Raso del Portillo saca por la puerta grande a Eduardo Neyra y Tomás González y manda al hule a Serrano
Publicado el 08/09/2024 a las 09:06
El primer novillo le pegó una voltereta a Eduardo Neyra junto a la barrera y el peón que fue auxiliarlo, también fue prendido por el novillo. En su huida y con un capote de brega tapándole la visión del lado derecho, el novillo Urbano encontró en los medios de la plaza al novillero Miguel Serrano que acudía al quite de sus compañeros. Serrano fue levantado del suelo por el novillo que le pegó una cornada en el muslo izquierdo y a punto estuvo de llevarse por delante a otro subalterno.
Resultó el comienzo incierto de una novillada donde los actuantes se vendrían arriba sin dejarse contagiar por el infortunio, los novillos embistieron de forma encastada con una nobleza que se transformaba rápido en listeza y las cuadrillas también acabaron copando su cuota de protagonismo.
No había sido el novillo del incidente ningún belcebú y el novillero mexicano Eduardo Neyra le había pegado unos naturales estimables. Pero pese a reponerse tras la voltereta, no pudo matarlo bien.
Saltó el orden de lidia por los aires y el festejo se convirtió en un mano a mano entre el novillero hidrocálido y el turolense Tomás González. Dos estilos distintos unidos por las ganas de triunfar en el ruedo frente a unas reses con las puntas por delante y la embestida franca.
El mexicano ya estaba quedándose con la plaza en el tercero al que pegó algunos naturales con la suerte cargada y sobre todo se asentó con Acarreado un magnífico novillo que embestía encastado y que terminó por levantarlo del suelo y a punto estuvo de darle un disgusto. Era un poema verlo pasear valiente, con el vestido hecho girones, por la zona del tendido de las peñas a las que había brindado el toro.
La actuación de González fue de menos a más. En el cuarto fue capaz de torear con desmayo, gustándose en los muletazos.
Al sexto lo lució en tres puyazos que bordó Juan Manuel Sangüesa y tras una faena de toma y daca, por fin consiguió matar al novillo y triunfar. Gran tarde y gran puerta grande.
GANADO
Seis novillos de Raso del Portillo bien presentada con hechuras y caras variadas. 4º ovacionado de salida, ovacionados al arrastre 1º, 4º, 5º y el 6º, Ultramar-30 fue premiado con la vuelta al ruedo.
DIESTROS
Eduardo Neyra, ovación con saludos, oreja y oreja.
Tomás González, silencio tras aviso, ovación con saludos y 2 orejas.
Miguel Serrano: cogido antes de lidiar sus toros.
PRESIDENCIA
A cargo de Dª Nieves Monrroy asesorada en el terreno artístico por Juan Antonio Burdaspar y en el veterinario por Asun Echauri. Conjuntaron afición con sensibilidad en una excelente labor.
INCIDENCIAS
Plaza de Toros de Peralta, 4º festejo de lidia del abono. Más de dos tercios del aforo legal cubierto. Durante la lidia del primer novillo, el diestro Miguel Serrano sufrió una cornada en el muslo izquierdo, tras ser estabilizado en la enfermería fue evacuado al HUN de Pamplona donde fue operado. Eduardo Neyra, Tomás González y Aaron Pérez, mayoral de la ganadería de Raso del Portillo salieron a hombros
