Fiestas en Navarra
Las fiestas ponen a bailar a Barásoain
La localidad del valle de La Valdorba abrió el último viernes 23 de agosto sus seis días de fiestas en honor a San Bartolomé con mucha música y un homenaje al maestro Turrillas
Publicado el 23/08/2024 a las 20:16
Al igual que todos los barasoaindarras, Silvia Arrastia llevaba toda su vida viendo estallar el cohete de fiestas desde la plaza de la Constitución con la mirada puesta en el balcón del ayuntamiento. Sin embargo, este año 2024, como alcaldesa, le tocó protagonizar el momento más esperado de las fiestas y fue su voz la que entonó el grito de ¡Gora Barásoain! y sus manos las que prendieron la mecha para abrir los seis días de jolgorio local en honor a San Bartolomé.
Minutos antes del chupinazo y sin poder disimular la emoción, Arrastia deseó que los barasoaindarras disfruten cada minuto de las fiestas. Un mensaje que se desprendía quizá de la nueva percepción que tiene de ellas. “No es lo mismo estar aquí arriba viendo cómo funciona todo desde dentro. Es un trajín hasta el último minuto”, confesó. Se trata, sin embargo, de un ajetreo que desemboca en la alegría de los barasoaindarras que se acumulan frente al consistorio y que luego llenan de música y color las calles de piedra de la localidad del Valle de La Valdorba.
LA HUELLA DE TURRILLAS
En palabras de la alcaldesa, “Barásoain es, sobre todo, música” porque es la tierra del maestro Turrillas, icono de los cánticos populares navarros. Su huella sigue patente y se deja ver en el festival local que lleva su nombre y combina ritmos de flamenco, jazz y blues en los conciertos.
Pero lo que inauguró este viernes su protagonismo en los festejos del pueblo fue el homenaje amenizado por la txaranga Malatxo, que aunó a todo el pueblo después del chupinazo en la plaza del Maestro Turrillas. Frente a la figura del músico tocando el clarinete, los gigantes bailaron acompañados de los más pequeños del pueblo y luego se le colocó el pañuelico al cuello del monumento.
Pero la música que más ilusión genera entre los barasoaindarras es la del certamen anual de Manuel Turrillas, que da inicio el tercer día de fiestas y va a cumplir casi dos décadas. En el concurso se presentan grupos de todas las vertientes musicales. Pero la franja de conciertos que más ilusiona a Raquel Sevine Mateo, de 47 años, es la de la media tarde, acompañada de sus amigos y el ‘pintxeo’. “A mí por la edad lo de la noche me resbala un poco más”, comentó.
La novedad de los cafés conciertos en el programa está dirigida a gente como Raquel. Con esta actividad de media tarde el ayuntamiento invita a salir antes de casa subvencionando un café o una copa escuchando música.
Unas fiestas para todas las edades
Decía Diego Ezcurra Ibarrola, nacido en Pamplona, pero hijo de barasoaindarras, que lo que más gusta de las fiestas locales es “compartir con toda la gente del pueblo” y aquella convivencia se hizo evidente el último viernes 23 de agosto en la plaza de la Constitución.
Mientras en medio los más pequeños miraban expectantes al balcón del ayuntamiento a la espera de los balones y caramelos que caerían en sus manos tras el estallido del cohete, los barasoaindarras más veteranos empezaban a acomodarse todos juntos al lado izquierdo de la plaza.
Cuando la alcaldesa dio la señal tan esperada, los residentes en el Hogar Santa Elena, situado a pocos metros de la plaza consistorial, dejaron sus sillas para ponerse a bailar.
Y es que, edades aparte, no querían perderse un momento tan especial en la localidad como es el lanzamiento del cohete en honor de San Bartolomé. “Traemos a los que quieren ver el cohete, pero de por sí en la residencia hay mucho ambiente porque los grupos se pasan a cantar”, contó Maite Arias, que lleva 11 años como trabajadora del Hogar Santa Elena.
