Emprendedores
Pequeños negocios buscan paliar la despoblación en la Zona Media
Durante 2023, hasta 136 personas emprendedoras buscaron asesoramiento en el Consorcio, que se tradujo en la creación de 36 empresas en la zona


Publicado el 07/04/2024 a las 11:05
La apertura de nuevos negocios siempre es una buena noticia y si además se produce en el entorno rural todavía lo es más. En un momento en que muchos pueblos buscan atajar la despoblación, más de un centenar de personas buscó durante el pasado 2023 asesoramiento en el Consorcio de Desarrollo de la Zona Media para poner en marcha diferentes ideas de negocio en los municipios de la zona.
Según el informe de actividad del pasado ejercicio, desde enero y hasta diciembre de 2023 la Agencia de Desarrollo atendió a 136 personas promotoras -62 hombres y 74 mujeres-. En todo ese tiempo, apuntan, se trabajó de forma conjunta desde el Consorcio con los equipos promotores en 118 proyectos empresariales. La mayoría de ellos, el 69,49%, estaban relacionados con el sector servicios, seguidos de los orientados a comercio, turismo, la industria o artesanía, por delante de la agricultura, ganadería y forestal.
Fruto de este servicio de asesoramiento, público, gratuito y subvencionado por el Servicio Navarro de Empleo, tal y como recalcan desde el Consorcio, a lo largo de este pasado año se crearon en la Zona Media un total de 36 empresas. Atendiendo a su forma jurídica, según exponen desde el Consorcio de Desarrollo, la agencia ha continuado atendiendo principalmente autoempleo individual. “Este año pasado, de las 36 empresas creadas, 29 se constituyeron como empresarias y empresarios individuales, dándose de alta en el régimen de autónomos de la Seguridad Social, y otras siete como sociedades civiles irregulares”, refieren. Los empleos generados vinculados a la creación de las 36 empresas ascienden a 43, de los que 23 son hombres y 20 mujeres.
Susana Ardanaz azanza, Kopiko, tienda de moda infantil en Olite: “Necesitaba un cambio y me dejé invadir por la ilusión”


Susana Ardanaz Azanza nació en Caracas, Venezuela, lugar donde vivían sus padres, ambos naturales de Olite. Allí nacieron ella y sus dos hermanos, pero cuando tenía dos años volvió a Navarra. Vivió primero en Pamplona y luego se trasladó a Olite, donde lleva ya 25 años. Aunque estudió delineación, cuenta, siempre se ha dedicado al comercio de alimentación. “De pronto sentí que necesitaba un cambio y que lo que me gustaba y sabía hacer era la atención al cliente. En Olite no teníamos ropa infantil, lencería en general ni artículos de costura, así que me dejé invadir por la sensación, el impulso y la ilusión”, relata. Así fue como nació Kopiko, una tienda de moda infantil, mercería y materiales de costura con marcas “de toda la vida” que abrió sus puertas en julio del pasado año. “Han sido unos meses intensos de emoción, tanto por la acogida como por lo que me aporta a nivel personal”, asegura esta emprendedora que se alegra de haber dado el paso. “Siento que, además de lo que Kopiko significa para mí, a Olite le complementa con un lugar donde encontrar artículos sin necesidad de desplazarse”.
Susana Velasco Moreno, bar de jubilados de Santacara:
“He descubierto que esto es lo que realmente quiero hacer”


La experiencia previa de Susana Velasco Moreno, de 50 años, con la hostelería no había sido buena. Le tocó la pandemia y todo lo que ello supuso. Sin embargo, desde el pasado mes de septiembre regenta el bar del Club de Jubilados de Santacara, en el que sirve menú del día, bocadillos y almuerzo, y asegura estar encantada. “Al principio era reacia a volver a la hostelería, pero he de reconocer que, tras una experiencia personal traumática, me ha servido de terapia”, comienza un relato en el que no tiene más que buenas palabras para toda su clientela. “Las personas de Santacara han respondido muy bien, la experiencia está siendo muy buena”, agradece. Reconoce Velasco que el día a día tras la barra no se le hace largo y que disfruta escuchando historias muchas veces entrañables. Se alegra de haber dado el paso. “Ya sabes, ser emprendedora significa ser valiente y tener ganas”, subraya. “He descubierto que realmente es lo que quiero hacer y me siento valorada en este pueblo al que llegue hace cuatro años y en el que quiero seguir”, finaliza.
Mikel Jiménez Petite y Esther Iriarte Delgado, bar La Placeta:
“El comercio y los bares tienen que volver a lo que eran antes”


Lo que al principio fueron malas noticias acabaron derivando en una nueva oportunidad para Mikel Jiménez Petite y Esther Iriarte Delgado. A sus 35 años, Jiménez se quedó sin trabajo y a su mujer, de 31, le pasó lo mismo cuando, relatan, le echaron al quedarse embarazada. “Tanto mi familia como yo venimos de familia hostelera y el bar La Placeta era un negocio familiar con 38 años de antigüedad. Mi mujer me animó a cogerlo para poder compaginarlo con nuestros hijos pudiendo así ser más flexible a la hora de cuidarlos”, cuenta. Decidieron dar un completo lavado de imagen al local y “con la ayuda de un buen amigo” el bar abrió el pasado 14 de julio. Desde entonces, aseguran, la acogida que les ha brindado la clientela de la ciudad del Cidacos ha sido “muy buena”. “Estamos felices y hemos recibido un gran apoyo”, agradecen. Creen que el paso que han dado al emprender puede contribuir a dinamizar la red de comercio y hostelería local y desde su experiencia animan a seguir llenando de vida los locales. “Que el pequeño comercio y bares vuelvan a lo que eran antes, pero ante todo con cabeza”.
Ainara Galdeano Andueza, taller artístico de creación en Artazu:
“Ojalá en un futuro pueda crear puestos de trabajo”


Cuando Ainara Galdeano Andueza, de 39 años, tuvo su primer hijo empezó a crear cabezudos y zaldikos. Ahora con tres, dos niños y una niña, decidió emprender haciendo lo que le gusta desde casa y en su pueblo para poder compaginar así la vida familiar. Una llamada el pasado mes de septiembre para un trabajo que le era imposible compatibilizar con el cuidado de sus hijos le animó a dar el paso definitivo y poner en marcha un taller artístico de creación de cabezudos, objetos decorativos, manualidades y restauración de muebles. “No llevo mucho tiempo, estoy dándole forma al negocio y empezando con encargos y talleres en colegios, pero la valoración por ahora es positiva”, asegura. En breve, anuncia, creará una marca.
Explica Galdeano que con esta actividad busca preservar y promover la cultura tradicional navarra, de la que forman parte estas figuras de imaginería festiva. Valora el impacto positivo que puede tener tanto en el aspecto cultural como turístico de la zona, además de en la lucha contra la despoblación y con la esperanza, dice, de poder crear en el futuro puestos de trabajo en la zona.
CLAVES
118 PROYECTOS Empresariales se han presentado al servicio y con ellos, y los equipos promotores, ha trabajado el Consorcio.
43 EMPLEOS Se generaron el año pasado vinculados a las 36 empresas que se crearon, 23 hombres y 20 mujeres.