Foro DN en Vivo
Juan Carlos Castillo: "¿No son iguales los pacientes de Pamplona y Peralta?"
La ocupación de plazas tras la resolución de la última oposición de médicos de Atención Primaria no resolverá el déficit de personal en la Zona Básica de Salud de Peralta


Actualizado el 11/03/2022 a las 09:32
La ocupación de plazas tras la resolución de la última oposición de médicos de Atención Primaria no resolverá el déficit de personal en la Zona Básica de Salud de Peralta. Su alcalde, Juan Carlos Castillo, expresó su temor a que “en un año o año y medio volvamos a tener el mismo problema, porque cuesta mantener a los médicos en la zona”. “Salvo que tengan arraigo -señaló- los profesionales no quieren quedarse”.
Su diagnóstico de la situación no pudo ser más nítido, sobre todo después de la experiencia de los últimos años en que, pasado el período de permanencia tras asegurarse la plaza, buena parte de los galenos se acogen a su derecho de traslado a la mínima oportunidad brindada.
Ante esta realidad, el alcalde cree preciso arbitrar “fórmulas para intentar que no haya zonas sin plazas médicas”. En ese sentido, instó al Gobierno foral a “tirar para adelante” en la búsqueda de medidas eficientes.
“No se puede obligar a nadie a trabajar en un sitio”, señaló, en respuesta a una observación realizada por la gerente de Atención Primaria, pero insistió en la conveniencia de “incentivar” la ocupación de puestos en las zonas alejadas de las urbes. “Por estar en un pueblo se puede conceder, por ejemplo, un mérito”, ofreció como propuesta. “¿Y qué hay de los derechos de los pacientes? ¿No son iguales en Pamplona que en Peralta?”. La doble pregunta reflexiva que formuló no pudo ser más significativa en demanda de recursos humanos a favor de las dotaciones rurales.
Juan Carlos Castillo reclamó asimismo una mejora de infraestructura con nuevas prestaciones para evitar que una persona que sufra una fractura deba desplazarse a Tafalla para hacerse una placa y regrese después a Peralta donde un médico realice el diagnóstico. “Si después se confirma que tiene fractura, acaba viajando a Pamplona para ser escayolado”, expuso de manera gráfica.
Asimismo recordó el compromiso que adquirieron ayuntamientos como el suyo para costear el traslado en taxi de una pediatra desde Pamplona hasta la zona. Tal compromiso le supuso un “reparo de técnicos en el Ayuntamiento porque una necesidad de estas características no se puede hacer con arreglo a sus presupuestos”.
Con todo, el esfuerzo realizado con el aporte de las arcas municipales acabó por proporcionar una solución necesaria.
Yolanda Martínez, gerente de Atención Primaria: “La gente tiene derecho a elegir su plaza y lo tiene a trasladarse”


“La gente tiene derecho a elegir su plaza y también lo tiene a trasladarse, a elegir su puesto de trabajo”. Yolanda Martínez fue nombrada gerente de Atención Primaria el pasado mes de febrero pero hasta entonces había estado más de dos décadas ejerciendo como médica en el mundo rural, en concreto en la Zona Media. Tras pasar por Tafalla y Olite, estuvo los últimos siete años en el Valle del Aragón. “Probablemente me jubilaré en el mundo rural, es donde más me gusta estar”, aseguró. Y estos años de experiencia le han hecho conocer de primera mano la problemática a la que se enfrentan los pueblos de rotación de profesionales.
“Cuesta venir al mundo rural eso es cierto pero también lo es que aquí hay grandes profesionales y que, con sus dificultades, prestan una muy buena atención”, afirmó. De momento, garantizó que las plazas previstas en la OPE de Atención Primaria y Pediatría se cubrirán para el mes de mayo. Sobre las posibilidades para hacer atractivas estas plazas, reconoció Martínez que la tarea es complicada y que hay que buscar nuevas líneas de trabajo más allá de la mera incentivación económica. Sobre la mesa planteó algunas como la posibilidad de que la estancia en zonas rurales puntuase más para la oposición o fomentar el conocimiento de estas zonas entre los estudiantes y residentes, la gente que se está formando. “Tenemos que darla a conocer porque también hay profesionales a los que les gusta el mundo rural”, indicó.
Adelantó Martínez su apuesta por mejorar la autonomía de la gestión trabajando con cada centro de salud para implementar mejoras en la organización teniendo en cuentas las diferentes circunstancias y características de cada uno de ellos. Remarcó la apuesta por implementar temas relacionados con la digitalización con el objetivo de ser “más resolutivos”, un asunto éste, bajo su punto de vista, beneficiaría a los entornos rurales.
Asimismo, en su turno de palabra avanzó que se procederá a la compra de una ambulancia medicalizada ya que con la que cuenta ahora la Zona Media, y ubicada en Tafalla, es compartida con los bomberos. La idea es tener una UVI móvil para uso exclusivo sanitario. Reiteró que la puesta en marcha de esta ambulancia ha supuesto un gran paso para toda la Zona Media . La gerente de Atención Primaria quiso mandar un mensaje de optimismo y reconoció carencias, acentuadas por la pandemia, y que en algún momento ha podido haber falta de previsión. “La idea es mejorar en todos los sentidos”, prometió.
Mª Dolores Chueca, médica de la Zona Básica de Salud de Peralta: “Se necesita recuperar la confianza en el personal sanitario”


María Dolores Chueca, médica adscrita a la Zona Básica de Salud de Peralta, encara el futuro inminente “con mayor optimismo” frente al desánimo de los últimos años: “Hemos estado tan mal...”. La frase sin terminar resume el estado anímico de los profesionales en un período especialmente doloroso como el de la pandemia. La suma de circunstancias acabó por aminorar la capacidad de respuesta con un plantel menguado. “Si somos 9 médicos, nos han llegado a faltar 5”, describió en su análisis sobre la situación de la Atención Primaria en la zona. Un segundo acento, motivo de preocupación personal, fue “las situaciones de tensión creadas”. “Me han comentado compañeros -señaló- que nunca les había pasado haber presenciado tanta violencia verbal y hasta física”.
Más allá de la densidad demográfica, en su descripción de la zona reparó en la existencia de empresas con “montones de urgencias y donde se producen muchos disgustos” que requieren de una pronta reacción del equipo sanitario para ser subsanados.
A la hora de proporcionar ideas, animó a la Administración a recurrir a la “imaginación”, a semejanza de otras comunidades autónomas que incentivan a sus médicos de lugares alejados con la inclusión de una hora de viaje dentro de su jornada laboral. Tal caso sucede con homólogas que han optado por ejercer su profesión en Aragón, cuando tienen su lugar de residencia en Navarra.
“Habría que fidelizar a los profesionales para que no se vayan de aquí”, dijo en un momento de su intervención. En otro expuso la propuesta de “incentivar las plazas de cobertura difícil”.
Cuando se le preguntó como al resto de sus compañeros de tertulia por el orden de medidas que considera prioritarias, se decantó por la necesidad de premiar la fidelidad y el compromiso “tanto de quienes tienen contrato fijo o de sustituciones. Sé de una compañera enfermera que ha superado las 200 horas de trabajo. La solución que le han dado es que coja vacaciones. Lo que hay que hacer es tratar bien a la gente, porque si se hace así acabarán quedándose. Lo contrario supondrá que se vaya”. Cuestión capital es, bajo su criterio, “recuperar la confianza en los profesionales”, ya sean médicos, enfermeras o personal administrativo.
Como dijo, “existe ahora un plan para aumentar la implicación de la enfermería. Confiemos como pacientes en las enfermeras y en todo el personal”.
Gerardo Echeverría, plataforma por una sanidad rural digna de Olite: “Las localidades que no tienen médico acaban despoblándose”


La amenaza de despoblación aumenta con la carencia de servicios. Es la premisa que baraja Gerardo Echeverría, que participó en el foro de DN en Vivo en calidad de miembro de la Plataforma por una Sanidad Rural Digna en la Zona Básica de Salud de Olite. Su impresión es que “cualquier pueblo que no tenga médico acabará despoblándose”. Su ausencia, unida al déficit de otras prestaciones, aboca a generaciones más jóvenes a elegir las urbes y a emigrar de la zona rural.
Aprovechó su comparecencia en el debate para insistir en la necesidad de restablecer el servicio de atención de urgencia nocturna en Olite y su entorno, con pueblos con un denso registro de personas mayores.
Su reivindicación reiterada no será satisfecha, a tenor de la respuesta obtenida por la gerente de Atención Primaria, Yolanda Martínez, quien le recordó la implantación de una ambulancia medicalizada en la zona. El recurso resulta “insuficiente”, al parecer del destinatario de su explicación por el ratio existente de un vehículo sanitario equipado en un área de 48.000 habitantes.
Si, por lo que escuchó en el análisis realizado por sus contertulianos, los profesionales médicos tienen como primera preferencia la ciudad en la elección de sus destinos, “lo rural se va ir decayendo”.
El desplazamiento migratorio de las generaciones más jóvenes acaba por ampliar la pirámide poblacional en su franja de mayor edad. “La gente mayor quiere que sea el mismo médico” el que la atienda, indicó a resultas de los problemas de estabilidad de las plazas profesionales. Sin garantías, hoy por hoy improbables de ser ofrecidas, de una asistencia continua en la Zona Básica de Salud de Olite, las personas con edad no se valen de sus propios medios -señaló en una de sus intervenciones- para desplazarse a un centro de salud fuera de su localidad. Está a expensas “de otras personas”.
A la hora de responder a una pregunta general de fijar tres prioridades, las suyas empezaron por reforzar los recursos humanos en los equipamientos sanitarios con “profesionales médicos y enfermeras”, amén de reclamar “más servicios en las zonas rurales”.
En último lugar, pero no por ello menos importante, consideró preciso restablecer el servicio de guardias nocturnas en Olite y su entorno. Se trata esta última petición una de las razones de la constitución de la Plataforma por una Sanidad Rural Digna en la Zona Básica de Salud de Olite.
