Residencia
San Severino de Tafalla retrasa su ampliación en espera de ayudas
Desde el centro apuntan a la pandemia como otro de los factores que ha pospuesto un proyecto cuyas obras podrían empezar en septiembre


Publicado el 19/01/2022 a las 06:00
El proyecto de ampliación de la residencia San Manuel y San Severino de Tafalla con la construcción de dos unidades de convivencia se ha retrasado más de lo previsto inicialmente. El centro obtuvo la autorización al proyecto por parte del consistorio en enero del pasado año 2021 y la idea era haber podido echar a andar en su consecución antes. Sin embargo, Cristina Tello, directora de la residencia, explica que están a la espera de la publicación de la convocatoria de diferentes subvenciones para ver si, dada la envergadura del proyecto, podrían acogerse a alguna y obtener una ayuda económica.
“Creemos que van a salir ayudas para reformas y nuevos proyectos y queremos optar a ellas”, refirió la directora. Añadió Tello además que la convocatoria de subvenciones no es el único motivo del retraso en la ejecución del proyecto ya que la propia pandemia también ha impedido avanzar como se esperaba. Ahora mismo y aunque no al mismo nivel que en la primera ola, el covid ha vuelto a hacer presencia en el centro y ello, reitera, obliga a dedicar una serie de recursos económicos, técnicos y de personal que impiden centrarse en otras cuestiones.
Jesús Mª Ibáñez, el arquitecto encargado del proyecto, apuntaba al mes de mayo con el momento en que se tendría listo el proyecto definitivo y al mes de septiembre, una vez transcurrido el verano, como el momento en que podían iniciarse las obras. Todo esto, insistió, dependiendo de las posibles subvenciones. El proyecto contempla la creación de dos unidades de convivencia y cada una de ellas contaría con ocho habitaciones con baño y una pequeña zona de estar individual, además de la zona de día que sería común y consistirá en salón de estar y cocina-comedor. Esta ampliación, reiteró la directora, no persigue albergar a un mayor número de residentes sino posibilitar que los que hay hoy en día tengan una mayor calidad de vida.
Otra de las posibilidades que está sobre la mesa es la de ejecutar el proyecto en dos fases en función de la posible subvención recibida. Es decir, se construirían las dos unidades de convivencia, el edificio completo, aunque se pondría en marcha primero una de ellas. El coste de hacerlo de esta forma, ejecutando la envolvente entera del edificio y adecuando una unidad de convivencia y dejando la otra diáfana de momento ascendería a 2,5 millones. “La pandemia también afecta a la previsión de ingresos. El concierto que firmamos es por dos años y el último terminó en junio del año pasado”, apuntó Tello. La directora volvió a reiterar que la actual situación de pandemia ha evidenciado la necesidad de acometer este proyecto para, cuando sea necesario, poder llevar a cabo el aislamiento. En la actualidad, el centro tiene 95 plazas pero funciona con 94 para dejar una para aislamiento. La mayoría de residentes, a día de hoy, comparten habitación.