Delantales solidarios desde Tafalla
Mª Teresa Puente y Elena Solchaga confeccionan delantales de plástico que después se reparten entre las residencias y personal sanitario


Actualizado el 23/04/2020 a las 06:00
Más de cuatro décadas trabajando en una sastrería propiciaron a Mª Teresa Puente Peña y Elena Solchaga Esquíroz una destreza con la costura que en estos tiempos complicados de emergencia sanitaria ambas están utilizando para ayudar a los demás. Lo hacen confeccionando delantales de plástico que, después, los profesionales sanitarios y personal de las residencias de ancianos se colocan encima de sus batas o ropas de trabajo usándolos así como un elemento más de protección frente a coronavirus.
Estas dos tafallesas se juntan prácticamente todas las tardes, durante una hora y media, aproximadamente, en una bajera que en su día funcionó como taller de arreglos de costura. “Cuando dejamos de trabajar en la sastrería nos montamos un pequeño taller de arreglos. Tiempo después lo cerramos pero conservamos las máquinas de coser por lo que aprovechamos para juntarnos allí a coser por las tardes”, cuentan.
Ambas coinciden en que cuando comenzó toda la problemática derivada de la propagación del coronavirus no tuvieron ninguna duda a la hora de ofrecerse para ayudar. En un primer momento, explica Mª Teresa Puente, se planteó la posibilidad de ayudar de forma conjunta desde el grupo de costura de la Asociación de Jubilados San Sebastián. Desde allí, se pusieron en contacto con el Colegio de Enfermería de Navarra para coser prendas que se necesitasen. “Sin embargo, al final por una cosa o por otra la cuestión es que no salió y varias personas comenzamos a confeccionar prendas por nuestra cuenta para ayudar, sin tener que ver con el grupo de costura de a asociación”, relata.
PRIMERO MASCARILLAS
Tanto Puente como Solchaga comenzaron confeccionando mascarillas. Entre las dos, en pocos días, cosieron más de un centenar. Una empresa de Tafalla proporcionaba la tela. “También usamos tela que teníamos aquí de cuando funcionaba como taller”, explican. Cuando la demanda de mascarillas estaba ya cubierta, comenzaron con los delantales de plástico, material que también les suministra una empresa de la ciudad del Cidacos. No han cuantificado los que han confeccionado hasta la fecha pero coinciden al asegurar que son bastantes los que llevan ya cosidos. “De cada rollo de plástico nos salen unos cuantos y entre las dos con las dos máquinas los hacemos bastante rápido la verdad”, constatan.
Las ganas de estas dos tafallesas por colaborar y ayudar a las personas más vulnerables en esta crisis les llevan a no plantearse todavía cuándo parar de confeccionar las prendas. “De momento la intención es seguir haciendo, salvo que se nos comunique que no necesitan más. Y, si se necesita confeccionar alguna otra prenda, también estaremos encantadas de colaborar con aquello que sea necesario”, apuntan. Mª Teresa Puente y Elena Solchaga no son las únicas tafallesas que, a título individual, dedican su tiempo libre a colaborar como voluntarias. “Sabemos que hay más gente que también cose y que han preparado mascarillas para repartir”, apuntan. Una solidaridad, la tafallesa, que una vez más, vuelve a quedar patente.