Televisión
Olite, un escenario medieval para el concurso 'MasterChef'
El Castillo acogió un banquete medieval en el que se degustaron cuatro platos que prepararon seis concursantes


Actualizado el 05/04/2018 a las 07:32
Las cocinas del popular programa MasterChef (TVE) se trasladaron ayer al interior del Castillo de Olite, que acogió un banquete medieval preparado por los seis concursantes que participaron en la grabación. La localidad sacó ayer sus mejores galas para acoger el rodaje del exitoso concurso de cocineros, que transcurrió entre la Plaza Carlos III el Noble y el interior del Castillo, ante la expectación de los vecinos y visitantes.
Desde primera hora de la mañana, la Plaza Carlos III el Noble se transformó en un vistoso mercado medieval en el que participaron un centenar de personas, la mayoría vecinos de Olite, aunque también acudieron de otras localidades como Artajona y Tafalla. Todos ellos lucían atuendos medievales, caracterizados como soldados, campesinos o nobles.
Vecinos y curiosos se congregaron en la plaza principal de Olite para seguir el rodaje, en el que estuvieron presentes los famosos e implacables chefs del programa: Samantha Vallejo-Nágera, Jordi Cruz y Pepe Rodríguez. La presentadora de MasterChef, Eva González, no estuvo en Olite debido a su reciente maternidad.
El secretismo en torno a la grabación era tal que ni siquiera los figurantes del mercado podían dar detalles, ya que habían firmado un contrato de confidencialidad. “No se puede decir nada hasta julio”, aseguró una de las personas que participaba en la recreación del mercado medieval.
Pese al hermetismo de la productora del programa, se acabaron conociendo algunos detalles, como el menú que cocinaron los concursantes: espárragos, pochas, bacalao al ajoarriero y canutillos. Concretamente, se les pidió que reinventaran esos cuatro platos. Una treintena de personas, entre ellos varios ediles de la zona, participaron en el banquete que tuvo lugar en el Castillo entre las tres y las cinco de la tarde.
Por otro lado, también se supo que el programa grabado ayer en Olite será el previo a la semifinal de la sexta temporada y probablemente se emitirá a finales de junio o principios de julio.
Algunos de los figurantes destacaron la “simpatía y cercanía” que mostraron los famosos chefs, especialmente Samantha Vallejo-Nágera. “Le he regalado una corona de flores y me ha dado un beso”, comentó de forma anónima uno de los voluntarios que participaron en el rodaje. Los figurantes no recibieron compensación económica alguna, aunque sí disfrutaron de un almuerzo.
Durante la mañana de ayer, unas cuarenta personas de todas las edades permanecieron apostadas en la plaza para contemplar algunas escenas de la grabación, aunque en todo momento se les mantuvo a una considerable distancia.
Las escenas más vistosas tuvieron lugar a mediodía. A las dos de la tarde, los chefs Jordi Cruz y Pepe Rodríguez salieron a ‘hacer la compra’ al mercado medieval. Provistos de unas cestas, se acercaron a varios puestos para adquirir verduras y legumbres, y también probaron un poco de vino.
“¡¡Amaaa, le he vistooo!!”, gritó una voz infantil. Otros se quejaban de la distancia. “¿Le ves a Pepe? Está muy lejos”, comentaba una madre. Se echaba encima la hora de comer y algunos decidieron marcharse a casa. “Ya lo veremos por la tele”, comentaban dos señoras.
Entre el público se encontraban Sara Martínez Ballesteros, vecina de Olite, que acudió con sus hijas Rocío y Candela, de 7 y 5 años. “A ellas les atrae el programa, les gusta ver cómo cocinan...”, contaba Martínez. Les acompañaba la donostiarra Arrate Ramírez Azpilicueta, que está pasando estos días en Olite junto a sus hijos Iara y Pablo, de 7 y 3 años. “A mí me hacía especial ilusión verle a Jordi”, comentaba Ramírez. “La ambientación medieval ha estado muy bien, así que el programa quedará muy bonito”, añadía.
Fuera de la comitiva, otra de las personas que accedieron al Castillo fue el relaciones públicas Julio Ayesa, vecino de Olite. Amigo personal de Macarena Rey, CEO de Shine Iberia, -productora de MasterChef-, pudo ver las cocinas y la decoración medieval. “Lo han montado muy bien. Navarra es una maravilla, hay que mover más el turismo”, opinaba.
