Ganadería
Las expectativas del alumnado de la escuela de pastoreo de Roncal: "Dejo trabajo y casa atrás, vengo a empezar de cero"
Procedentes de Navarra, Valencia, Cataluña y Aragón, las alumnas y alumnos del grado formativo en ganadería extensiva se mostraban expectantes e ilusionados en la jornada de presentación


Publicado el 31/10/2026 a las 05:00
Expectantes e ilusionados, 6 de los 8 alumnos matriculados estrenaban este viernes 30 de octubre el nuevo grado formativo en ganadería extensiva de la escuela de pastoreo Gidari de Roncal, centro avalado por el Gobierno (titulación no reglada). "En casa me dicen que hay que ser feliz", refería Sergi Batllori Garrido, de 22 años y de Girona, uno de ellos. "Cursé la carrera universitaria de Náutica en Cádiz, pero lo que siempre he querido es tener ovejas y de hecho estuve dos años con un pastor andaluz. Este curso es muy completo, con módulos muy variados y muchas prácticas, y vengo con muchas ganas".
Compartía ese sentir su compañera Lorena Melo Corbacho, de 21 años y de Zaragoza. "Soy de ciudad pero me gustan los animales. Estudié grado superior de FP de Ganadería en Teruel y estaba trabajando con cerdos cuando supe de este curso en Instagram y me apunté. Lo mejor es que es de pocas plazas y personalizado. Me encantaría tener una ganadería de caballos para carne", indicaba.
Desde el propio valle de Roncal, engrosaba la nómina de nuevos alumnos Zuberoa Usunáriz Mainz, de 19 años y de Garde. "Tengo tíos ganaderos y trabajé en la quesería de Alba Rípodas. Es un mundo que me atrae y quiero probar”, decía. Se formó antes en un grado medio de FP de Administración. “El apoyo familiar no es total, saben que es un negocio duro, pero yo estoy convencida. Además, me permitiría quedarme en el valle, que es a lo que aspiro", añadía.


También se enteró de la existencia de este grado formativo por Instagram Ander Seminario Aguirre, de 37 años. Pamplonés y vecino de Aizarotz (Basaburua), se apuntó sin dudarlo. "He trabajado antes con ovejas y vacas, y estuve con pastores y ganaderos de Asturias y Lumbier. Es mi vocación", decía. "Lo he dejado todo para enfocarme a este curso, que me dará pautas para poder dedicarme al pastoreo, que me encanta. Hacer la trashumancia sería un sueño".
Natural de Valencia capital, Ovidi Aznar Sanchis es otro de los alumnos. A sus 46 años, "el mayor de todos", reía. "Soy cocinero y me he movido mucho. Hasta hace poco trabajaba en Eugi. Pero quería cambiar y esta formación me ayudará. Del curso espero ilusionarme con un nuevo futuro. Para mí, la cocina es producto, y producir podría ser la alternativa a cocinar", indicaba.
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A su vez, Lorena Díaz Eizaguirre, guipuzcoana de 38 años y vecina de Iturmendi, evocaba cómo de pequeña, con el cole, visitó una ganadería extensiva de ovejas e hizo queso. "Me enamoró, al igual que luego la trashumancia cuando estudié Turismo. Y al abrirse esta maravillosa puerta formativa, y sin ser de familia ganadera, me lancé. Dejo trabajo y casa atrás, vengo a Roncal a empezar de cero", aseguraba.