Comercio
La icónica pastelería de Sangüesa que se despide de su clientela
Los tradicionales y queridos dulces artesanos de Pastelería Aramendia de Sangüesa han dejado ya de estar disponibles


Actualizado el 10/03/2026 a las 14:09
“¡Jo qué pena!”. “Es una gran pena”. “No hay mejor pastelería en muchos kilómetros a la redonda”. “Suerte y gracias por vuestros servicios”... La noticia ha causado gran pesar en la comarca de Sangüesa y así lo reflejan los anteriores comentarios, que son solo una parte de los muchos escritos en redes sociales estos días tras conocerse que la Pastelería Aramendia cierra sus puertas. Una clausura ya cristalizada que los responsables del centenario comercio se resisten en alguna medida a dar por definitiva, si bien la achacan a dificultades que hacen hoy inviable el proyecto 15 meses después de conseguir revertir un cierre anterior del negocio.
Turrones, mazapanes, trufas, roscos, pastas de té, tartas y los ‘barbos’, uno de sus pasteles más emblemáticos (hojaldres con forma de pez rellenos de merengue), han dejado ya de salir del obrador de Aramendia, en plena calle Mayor de Sangüesa.
Conforme a un comunicado publicado en sus perfiles de redes sociales, Pastelería Aramendia Gozotegia anunciaba, "no sin gran pena", que "decide cerrar las puertas nuevamente y dejar de ofrecer su servicio a lo largo del año como así se ha venido haciendo”. Y refieren desde este negocio familiar que se trata de una decisión tomada “después de mucho pensar y valorar”.
“Hoy día, debido a las dificultades del mercado laboral, la presión a las pymes y la situación social, es muy difícil llevar adelante una pequeña empresa, más si es en un pueblo y es artesana. Pese al reto que suponía, se ha intentado (siempre con ganas e ilusión) pensando que se podría lograr”, explican desde Aramendia.
SEGUNDO CIERRE
Tras un primer cierre total en febrero de 2022, y optar después la familia por dar servicio temporalmente solo para los periodos de Navidad, como así sucedió desde ese mismo año 2022, Pastelería Aramendia reabría nuevamente con vocación de continuidad para todo el año el 24 de enero de 2025. Así, en los últimos 15 meses esta pastelería artesana creada en 1898 por los antepasados de los actuales gestores ha ofrecido su servicio “lo mejor que ha sabido”. “Pero la situación, debido a varios factores, se ha ido deteriorando llegando el momento de tener que tomar esta decisión”. El pasado 21 de febrero fue el último día de trabajo de esta etapa, y pasados unos días se tomaba la decisión comunicada a comienzos de marzo.
Refieren, no obstante, que en todo este tiempo “han sido buenas las sensaciones”. “Nuestra clientela es una suerte y esta pastelería está muy agradecida por ello. Siempre ha habido piropos, agradecimientos... y también críticas, que bien hechas son bienvenidas. En definitiva: trabajo, honradez y buen trato. Se espera haber correspondido”, afirman. Y también piden disculpas si las últimas semanas se ha generado “confusión”. “Pero es que... no ha sido fácil”.
Así pues, “siendo que así no se puede continuar con este oficio (al que tanto apego tenemos), se cierran las puertas. Quizás decir ‘para siempre’ sea mucho decir, pero lo contrario es realmente complicado. Muchas muchas gracias a nuestros clientes y clientas, y a quienes siempre estáis ahí”, sentencian.