Patrimonio
La iglesia de San Salvador da pasos hacia su recuperación en Sangüesa
Arzobispado y Gobierno foral cofinancian las obras para corregir los problemas estructurales del templo, trabajos que prevén durar dos años


Actualizado el 23/02/2026 a las 20:23
Las esperadas y largamente reclamadas obras de restauración de la iglesia de San Salvador de Sangüesa avanzan a buen ritmo. Trabajos que, no sin dificultades técnicas y meteorológicas, tratan de corregir los graves problemas estructurales que aquejaban desde hacía décadas a este templo sangüesino, cerrado al culto por ello desde el año 2001. Arzobispado y Gobierno de Navarra cofinancian los trabajos dentro del Plan General de Actuación Jacobeo 27 en Bienes de Interés Cultural. Obras que ejecuta, en su primera fase, Construcciones Leache de Aoiz.
El director general de Cultura del Ejecutivo foral, Ignacio Apezteguía, visitaba este lunes 23 de febrero las obras de adecuación acompañado por el ecónomo del Arzobispado de Pamplona y Tudela, Jorge Irurzun, y por el alcalde, Javier Solozábal, y otros representantes locales. Tal y como ser recordó, se trata de “una intervención destinada a la adecuación estructural y funcional del edificio, que afecta especialmente a las cubiertas de la nave y del atrio, que se sustituyen”.
Esta primera parte de las obras está promovida y financiada por el Arzobispado, con la colaboración técnica de la dirección general de Cultura. La segunda fase de las obras, que se llevará a cabo durante 2026, contará por su parte con financiación del departamento de Cultura, Deporte y Turismo. Las obras tienen un presupuesto de 1.299.9000 euros, y la redacción del proyecto corrió a cargo de la Sección de Patrimonio Arquitectónico del Servicio de Patrimonio Histórico del Ejecutivo foral.
La iglesia de San Salvador de Sangüesa, levantada a finales del siglo XIII, es una construcción de estilo gótico, con una nave única rectangular y una cabecera poligonal. Cuenta con una superficie de más de 1.000 m2 y está cubierta por seis tramos de crucería. Dispone también de un coro alto construido en el siglo XVI y de dos capillas, la de la Conversión de San Pablo y la de San Sebastián.
En la cabecera de la construcción se erige una imponente torre-donjón y al norte se apoya sobre lo que pudo ser parte del lienzo de la antigua muralla de la localidad, por lo que se considera que el templo tuvo también en origen un marcado carácter defensivo. La iglesia fue declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en 2001.
El reto de ‘tocar’ piedras sin afectar a las pinturas
Las obras en San Salvador arrancaban en septiembre, tras las fiestas. El andamiaje comenzó a colocarse en agosto. “Estamos contentos de ver los primeros avances. Sangüesa llevaba años reclamando esta intervención ante el riesgo de perder patrimonio”, refería ayer el alcalde de Sangüesa, Javier Solozábal (AISS). Preocupación que relanzaron estudiantes del instituto local con un proyecto. “Los representantes de Cultura y el Arzobispado han reconocido, en la visita, que San Salvador estaba peor de lo que esperaban, y la parte técnica ha referido el reto de enfrentarse a esta restauración. Es difícil, por ejemplo, tocar piedras en el exterior sin afectar a las pinturas murales interiores, y estas semanas han sufrido además las intensas lluvias”. Con una previsión de obras de dos años, el alcalde confía en que la restauración continúe en el interior una vez se consolide la estructura. “Pinturas, retablos... Hay mucho por hacer”.