Bares, qué lugares
Los secretos del bar El Pilar de Sangüesa y sus irresistibles bocados de pimiento y champiñón
La tercera generación familiar regenta este emblemático local que siempre ha apostado por una cocina tradicional


Publicado el 06/11/2024 a las 19:30
Son dos clásicos. El frito de pimiento y el pincho de champiñón del bar El Pilar de Sangüesa están en boca de todos. Dos irresistibles bocados muy reconocidos por la clientela habitual de este local ubicado en plena calle Mayor (nº 87) y que regenta la tercera generación familiar. “Por aquí han pasado ya abuelos, padres e hijos de sangüesinos que, a su vez, nos han visto crecer a nosotros”, relata Marta Villanueva Ruiz, de 57 años. Junto a su hermano Enrique, y las parejas respectivas de ambos (Juan Guallar y Blanqui Zubieta), lidera este establecimiento hostelero con tanto renombre de la ciudad de Sangüesa.
“Cogimos el relevo en el año 2000 a nuestros padres, Aurora Ruiz y Rafael Villanueva. Y ellos a su vez habían seguido los pasos de los padres de Aurora, mis abuelos maternos: Agapito Ruiz y Jovita Zalba. Con ellos empezó todo”, evoca. Esta pareja de emprendedores abrió el bar El Pilar en un local conocido antes como bar Moreno. “Le cambiaron el nombre a El Pilar porque eran aragoneses, llegados desde Urriés, y en esa etapa era fonda, daban comidas y alojaban”, explica.
Actualmente, y con una plantilla de 10 personas, abre a diario, menos los jueves por descanso, desde las 9.00 a las 23.00 horas, y los fines de semana hasta la 1.00. El aforo del local es de unas 90 personas, más una terraza abierta todo el año con una decena de mesas. “Hace años que instauramos además la opción de comida para recoger y llevar, y ha tenido muy buena acogida”.
El Pilar ofrece servicio de bar-cafetería, y también como restaurante se dan comidas y cenas. “Desde tostadas para el desayuno a hamburguesas o platos combinados”. Y entre las claves de su éxito se encuentra el haber mantenido la cocina tradicional. Callos, manitas, paticas, chilindrón, estofado de toro… no faltan en su menú. “El ajoarriero es uno de nuestros platos fuertes, tiene mucha aceptación y se vende mucho”, dice Villanueva.
Además del pico de trabajo por cenas los fines de semana, otro de los puntos fuertes son los aperitivos. “Si preguntas a un sangüesino por un buen frito, te va a señalar seguro el de pimiento de El Pilar. Mantenemos la receta de mi madre y gusta mucho. Y otro que sigue triunfando es el pincho de champiñón (frito con ajo y aceite, y con un toque secreto de la casa) que ya elaboraba mi abuela. E igualmente, lo que también gusta un montón es nuestra tortilla de patatas, pues la elaboramos con patata casera y frita por nosotros. Y eso se nota”.