Campamentos
Un verano muy futbolero en Lumbier
El Campus de Fútbol Bajo Pirineo ha congregado a un centenar de jóvenes aficionados al fútbol en Lumbier. Las actividades han llegado a su fin hoy, pero los organizadores aseguran que volverán a repetir el año que viene


Publicado el 13/08/2021 a las 06:00
Ejercicios para porteros, prácticas de definición, entrenamientos de técnica con el balón, partidos de fútbol en un campo hinchable... Y mucha diversión. Esos son los ingredientes principales del Campus de Fútbol Bajo Pirineo de Lumbier. Y si se añaden las cuidadosas medidas de seguridad, no hay excusas para que niños y niñas de entre cinco y trece años no se apunten el año que viene.
Eduardo Sola, Javier Fadrique, David Vicente y Raúl Lecumberri son los encargados de que más de un centenar de niños y niñas hayan estado jugando al fútbol durante las dos últimas semanas. Los cuatro son entrenadores de la zona, y tienen experiencia como monitores en otros campamentos. Por eso han sido capaces de diseñar un sistema para los campistas en el que, además de intentar seguir los pasos del Chimy Ávila, Roberto Torres y Oier Sanjurjo, la seguridad contra el coronavirus ha sido otro jugador sobre el terreno de juego.
Se dividió a los campistas en dos turnos: el primero, del 2 al 6 de agosto; y el segundo, del 9 al 13. Además, crearon grupos de entre 8 y 12 jugadores que no se mezclaban con los otros equipos para evitar que si surgía un brote en uno de ellos se extendiera a los otros grupos.
A FALTA DE ACTIVIDADES, FÚTBOL
“Queríamos ofrecer una actividad deportiva en una zona en la que no hay muchas actividades en esta época del año”, explica Eduardo Sola, uno de los organizadores. Por ello, se contrataron dos autobuses para acercar a los campistas hasta ‘El Lardín’, el campo de fútbol de Lumbier: el primero salía desde Lerga y pasaba por Cáseda, Aibar, Liédena y Sangüesa, y el segundo partía desde Ochagavía y recorría el valle de Salazar.
Los organizadores tienen la intención de repetir el Campus el año que viene para volver a organizar los entrenamientos de porteros, los partidos, los ejercicios técnicos con el balón, las prácticas para mejorar la definición y los duelos tres contra tres en la cancha hinchable. Pero, además de todo eso, los campistas tendrán tiempo de merendar fruta y yogures líquidos.
En dos jornadas, también recibieron la visita de Lacturale y de la Asociación Motorista P.I.C.A. (Protección de la Infancia Contra el Abuso).
“Desde el Campus de Fútbol Bajo Pirineo queríamos agradecer el apoyo del ayuntamiento de Lumbier y de los otros que nos han ayudado”, indicó Eduardo Sola, uno de los organizadores.