El número de osos del Pirineo crece de 8 a 64 en los últimos 30 años
La suelta de ejemplares eslovenos para reforzar la especie ha contribuido en este aumento; el año pasado nacieron 16 crías.


Actualizado el 10/04/2021 a las 06:00
A comienzos de los años 90 del siglo XX, la población de osos en toda la cordillera pirenaica se circunscribía “principalmente a la zona occidental” y el censo se limitaba a “poco más de media docena de ejemplares”. Así lo recogía la ‘Estrategia para la conservación del oso pardo (Ursus arctos) en los Pirineos’, publicada en 2006 por el Ministerio de Medio Ambiente. Hoy, tres décadas después, la situación es bien distinta. Si entonces subsistían apenas 7 u 8 osos, la población alcanzó el año pasado los 64 ejemplares, según ha constatado el Grupo de Seguimiento Transfronterizo del Oso Pardo en los Pirineos (GSTOP), dentro del cual participa Navarra.
Un dato en continuo incremento que invita al optimismo en la conservación de esta especie amenazada que, con siglos de presencia en esta zona, a punto estuvo de desaparecer. Han contribuido en ello de forma muy destacada distintos reforzamientos poblacionales, consistentes en la suelta de osos eslovenos desde 1996 (sobre todo desde Francia), y los posteriores apareamientos.
Según el último balance, se contabilizan un total de 29 hembras, 29 machos y 6 ejemplares cuyo sexo no ha podido ser determinado. De ellos, 35 son adultos, 13 subadultos y 16 cachorros. Su presencia abarca una zona geográfica de 8.200 km2, un dato al alza igual que el número de ejemplares.
NAVARRA: SIN PRESENCIA ESTABLE
“En Navarra no tenemos en estos momentos una población estable de oso pardo, sino ejemplares de la población pirenaica occidental que realizan incursiones, por lo general, de unos pocos días en nuestro territorio”, aseguran desde Medio Ambiente del Gobierno.
En referencia al número de nacimientos, se han registrado 16 nuevas crías de 9 hembras diferentes, todas en el Pirineo central. Es la “cifra más alta contabilizada hasta el momento”, según valoró el GSTOP. De 1996 a 2020 han nacido 98 crías de 54 gestaciones.
No figuran entre las osas con descendencia de 2020 Sorita y Claverina, las que liberó Francia en 2018 en el Pirineo occidental, el que atañe a Navarra y donde solo vivían dos machos. La primera sí llego a tener dos cachorros en la primavera de 2019, pero un oso macho acabó con ellos. “Todavía es pronto para saber si este año pueden estar acompañadas de cachorros”, añade Medio Ambiente.
Asimismo, y como destacaba el Heraldo de Aragón, los dos núcleos poblacionales históricamente aislados (el occidental y el central) lo están cada vez menos. Esta conectividad viene avalada por los viajes del oso Neré y su hijo Cannellito hacia la zona central, y de Rodri hacia la occidental. De hecho, Neré es el padre de tres de los nuevos oseznos, de dos camadas distintas, según los análisis genéticos de los rastros realizados en la Universidad Autónoma de Barcelona.