RETO
Una sandía de casi 60 kilos se exhibe en la Plaza del Castillo
- La céntrica plaza pamplonesa sirvió este sábado de museo para una sandía gigante de 59,840 kilogramos
- Diego Ferreira, pacense afincado en Pamplona, ganó una apuesta de 200 euros gracias a este ejemplar
- Este fruto procede de la 50 edición del concurso de sandías de las fiestas de San Bartolomé en la localidad pacense de Villanueva de la Serena
Actualizado el 27/08/2011 a las 16:51
En Badajoz hay algo más que bellotas, ¡también hay sandías gordas!. Así anunciaba orgulloso su nueva hazaña Diego Ferreira, pacense afincado en Pamplona desde hace 53 años.
Él fue el encargado de montar esta pequeña exposición de andar por casa con la que quiso demostrar que no mentía y que realmente en su tierra, Villanueva de la Serena (Badajoz), hay sandías de grandes dimensiones.
Así, una sandía gigante de 59,840 kilogramos lucía este sábado todo su esplendor en la Plaza del Castillo de Pamplona sobre una carretilla de mano a modo de expositor.
Gracias a este voluminoso ejemplar, Ferreira ganó una apuesta de 200 euros a un conocido que no creía en sus palabras.
Hace 5 años dije que en mi pueblo había sandías gordas y un vecino me llamó mentiroso. Me llegó al alma e hice lo imposible por demostrar que era verdad. Entonces traje una de 56 kilos y gané la apuesta, explicó satisfecho. Este año aumentó el reto al asegurar que había sandías de mayor tamaño y volvió a ganar al conseguir una de 59,840 kilogramos.
Este fruto procede de la 50 edición del concurso de sandías de las fiestas de San Bartolomé en la localidad pacense de Villanueva de la Serena, donde el ejemplar que consiguió el primer premio pesó 67,850 kilos.
Aunque con un peso algo más modesto, la sandía que ha llegado a Pamplona no ha pasado desapercibida ante la mirada de los paseantes, a los que Ferreira retaba entre risas: El que quiera pesar el ejemplar en una báscula porque es un incrédulo que lo haga, pero me tendrá que pagar 100 euros. Quien no se fíe de la Virgen que eche a correr.
Para conseguir sandías de estas dimensiones, es necesario abonarlas bien y quitarles las flores hasta que sólo queda una, para que toda la savia vaya para la sandía. No se le añade nada raro, sólo abono y agua, detalló Ferreira.
