URBANISMO
Pamplona tiene cinco rotondas por kilómetro cuadrado
Actualizado el 06/06/2011 a las 11:25
Pamplona tiene, por lo menos, 110 rotondas. Por ahora, se localizan casi cinco de ellas por cada uno de los 25 kilómetros cuadrados que ocupa la ciudad.
Patxi Fernández, director del Área de Seguridad Ciudadana en el Ayuntamiento, explica que se construyen rotondas en lugar de cruces con semáforos porque las glorietas distribuyen mejor los diferentes tráficos. Además, señala, obligan a rebajar la velocidad de los vehículos.
Sin embargo, cada vez resulta más común encontrar rotondas que incorporan semáforos. Si una de las direcciones tiene un tráfico exageradamente superior a las demás, es necesario poner semáforos en las rotondas, informa el director. Él mismo reconoce que, al introducir esas luces en las circunvalaciones, el cruce deja de ser una rotonda.
El número de glorietas ha ido creciendo conforme se ampliaban las carreteras de la ciudad. Así, mientras en el Casco Viejo no se localiza ninguna, la nueva zona de Entre-Multivas recoge cerca de 10.
Aunque solo en la Avenida de Navarra se localizan otras diez, para cruzar desde Pío XII hasta la carretera de Huarte por el centro de la ciudad, atravesando Iturrama, Azpilagaña y Mutilva, el camino, de 11 minutos y 5,5 kilómetros, pasa a través de 16 rotondas.
EL COSTE DE TENERLAS BIEN CUIDADAS
Las glorietas de Pamplona, sobre todo en primavera, llenan la ciudad de color y aromas. Detalle que tiene un precio. En este caso, casi siempre según el diámetro.
El coste medio para cuidar una rotonda varía mucho dependiendo de su tamaño. Así, la que une las calles de Iturrama con Fuente del Hierro le cuesta al ayuntamiento 245 euros anuales. En cambio, mantener la circunvalación de la Avenida Navarra con la calle Santa Lucía asciende a más de 3.000 euros. Similar a ésta, la rotonda de Cuatrovientos supone 2.900 euros en mantenimiento.
Entre todas ellas, la rotonda que se sitúa frente a la estatua de la Tramontana, llamada Plaza de Europa, requiere para sus cuidados una inversión de 1.327,5 euros.
EL PELIGRO DE LAS ROTONDAS
Suelen considerarse las glorietas como puntos negros de Pamplona. En 2008, 15 de los 20 lugares de la ciudad donde más accidentes se produjeron fueron rotondas. Patxi Fermández considera normal que la mayor parte de accidentes se produzcan en esos lugares, ya que ese diseño es cada vez más común y las vías tienen más tráfico. Si bien admite que los incidentes son mucho más leves que los de otros diseños de cruce.
Algunos se corresponden con atropellos. La policía municipal cifra en 13 los siniestros que se produjeron el año pasado en lo que denominamos rotondas, donde incluimos todas las formas circulares, como informa el inspector del Departamento de Estadística.
Con frecuencia se localizan pasos de peatones antes y después de una glorieta. El director de Seguridad Ciudadana reconoce esos puntos como rutas naturales por donde cruzar a pie. No se puede desplazar a los peatones a mitad de una calle para cruzar al otro lado y solo para beneficio del tráfico rodado, justifica. Para evitar que el paso de cebra sea peligroso, lo sitúan fuera del giro que lleva a cabo el vehículo cuando sale de la rotonda. Pero tampoco demasiado lejos, ya que si hay mucha distancia aumenta el peligro porque el vehículo ha alcanzado para entonces una mayor velocidad.