Misa de la escalera
Un penúltimo peldaño para San Fermín con 245 años de historia
La Peña Irrintzi y el Nuevo Casino, por sus 75 y 170 aniversarios, protagonizaron la misa de la escalera con más de 150 voces de la Escuela de Jotas de Navarra
Actualizado el 06/06/2026 a las 22:14
La del 6 de junio no es la última misa de la escalera que acoge la capilla de San Fermín en la parroquia de San Lorenzo de Pamplona. El 7 de julio, a las 9 de la mañana, se completará este ritual religioso. Pero la de este sábado sí es la última antes del chupinazo del 6 de julio que, dentro ya sólo de un mes, sumergirá a la ciudad en nueve días de fiesta. Un peldaño en esta ocasión con 345 años de historia, los que suman los aniversarios de la peña Irrintzi y el Nuevo Casino de Pamplona, 75 y 170, respectivamente.
Treinta minutos antes de que comenzara el acto religioso a las siete y media de la tarde ya se habían ocupado todos los bancos de la capilla y prácticamente tampoco quedaba sitio en la nave principal de San Lorenzo debido a las alrededor de 2.000 personas que acudieron a la misa. La Escuela de Jotas de Navarra se ocupó de la parte musical con más de 150 voces procedentes de una treintena de escuelas y agrupaciones de toda la geografía foral bajo la batuta de Laly Jausolo.
“Es una cosa... ¡Maravillosa!”, comentaba Alberto Gurrea Sáenz, de Andosilla y autor de la jota ‘cinco boinas rojas’ en recuerdo a los cinco policías forales fallecidos en accidente este jueves. “Hoy los tendremos muy presentes”, añadió. Y así fue, tanto en la homilía, como en la pantalla de la capilla donde se proyectó una imagen de los cinco bajo el capotico de San Fermín. Como también tuvieron su espacio la festividad de Corpus Christi, de la que se recordó que hoy, tras la misa a las once en la catedral, saldrá una hora después la procesión acompañada con la figura de dos gigantes, recuperando así una antigua tradición. Y Cáritas, a la que se le entregó la colecta, sin olvidar la presencia del papa León XIV en España.
No sólo San Fermín
Tanto desde la peña Irrintzi -que acudieron de blanco y rojo a la misa- como del Nuevo Casino se destacó que su vida se extiende más allá de San Fermín. “Organizamos conciertos, presentaciones de libros y otros actos culturales”, destacó su presidente José Luis Pujol Equisoain, al frente de una entidad con un millar de socios.
En San Fermín, destacan por su organización del baile de la alpargata que se celebra en su sede en la plaza del Castillo inmediatamente después del encierro. “Comenzó en los años sesenta como se vestía entonces, de traje, y que ha ido evolucionado a la par que la vestimenta de estos días, mucho más informal”, decía José Luis Pujol. Otro de sus hitos en San Fermín es el premio de la alpargata al mejor encierro.
Y en su peña de la calle El Carmen, Irrintzi mantiene una actividad social para sus 300 integrantes también durante todo el año con citas gastronómicas o fiestas en torno a la sidra o la cerveza. Su presidenta Elena Marco Solana no puedo acudir a la misa de la escalera en la que hubo una nutrida representación de la peña. Como Josu Huarte Santiago, de 50 años y socio desde los 18. “Los padres de mi mejor amigo eran de Irrintzi y allí íbamos con ellos cuando teníamos 17. En cuando fuimos mayores de edad nos hicimos de la peña, como ahora lo son mis dos hijos, Aitor y Javier”.
Él, junto con María José Lafraya Solas se encargó de entregar el ramo de flores al santo, mientras que el Nuevo Casino delegó en su presidente y en Santiago Iribarren Santesteban la colocación del sexto pañuelico rojo en el altar. Al término de la misa, a ambas entidades se les hizo entrega de un busto de San Fermín que de parte de Irrintzi recogieron María Pérez Balaguer y Vicente Aguirre Plano, y del casino José Luis Pujol.
“Ya falta menos”, dijo en su homilía el párroco de San Lorenzo Javier Leoz. “Hoy estamos aquí diferentes personas, políticos, joteros, de Irrintzi y Nuevo Casino, cortados no por el mismo patrón, sino unidos por ese patrón”, comentó mientras señalaba a San Fermín, al que le pidió por unas fiestas vividas en la fe, alegría y fraternidad. Y otra petición: rezar por los familiares de los policías forales fallecidos.
