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Quién fue Martín de Azpilcueta y por qué tiene una calle en Pamplona

El Doctor Navarro fue un jurista y teólogo de prestigio internacional

Martín de Azpilcueta en un grabado de la Biblioteca Nacional de Austria
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Martín de Azpilcueta en un grabado de la Biblioteca Nacional de Austria
Martín de Azpilcueta en un grabado de la Biblioteca Nacional de Austria

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Diario de Navarra

Publicado el 16/09/2024 a las 05:00

Martín de Azpilcueta, conocido como el Doctor Navarro, da nombre a una calle en el barrio pamplonés de San Juan. Este jurista y teólogo navarro, nacido en Barásoain el 13 de diciembre de 1492, se destacó por su contribución al derecho canónico y a la economía, ganando fama mundial en una época de profundos cambios en Europa. De origen baztanés, desde joven mostró un gran talento académico que le permitió sobresalir en universidades prestigiosas de la época.

Azpilcueta comenzó sus estudios de Filosofía y Teología en la Universidad de Alcalá en 1509, pero fue en Toulouse donde consolidó su formación en Derecho Canónico, además de ordenarse sacerdote. A pesar de sus profundas raíces navarras y su simpatía por la facción agramontesa, Azpilcueta rechazó dos importantes ofertas del emperador Carlos V: una plaza en el Consejo Real de Navarra y una canonjía en la Catedral de Pamplona. Su humildad y su inclinación por el conocimiento por encima del poder político lo llevaron a seguir dedicándose a la academia.

Su figura alcanzó el reconocimiento internacional como profesor en la Universidad de Salamanca y luego en Coimbra, donde fue uno de los intelectuales más respetados de su tiempo. Su obra abarcó no solo el derecho canónico, sino también aspectos económicos. Fue pionero en analizar las consecuencias económicas de la llegada de metales preciosos de América, sentando las bases para el estudio de la inflación. Por estos motivos, es recordado como uno de los fundadores de la teoría económica moderna.

Otro de los episodios más destacados de su vida fue su defensa del arzobispo Bartolomé de Carranza, acusado injustamente de herejía por la Inquisición. Azpilcueta asumió la defensa de Carranza en Roma en 1577, donde, gracias a su profundo conocimiento del derecho canónico y su integridad, logró la absolución del prelado. Este caso consolidó aún más su reputación como jurista de talla mundial.

Martín de Azpilcueta falleció en Roma el 21 de junio de 1586, pero su legado perdura. La calle que lleva su nombre en San Juan no solo honra a uno de los más ilustres pensadores navarros, sino que también recuerda su impacto en el ámbito internacional.

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